Mostrando entradas con la etiqueta libia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libia. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de agosto de 2014

Moscú responsabiliza a EEUU y la OTAN del caos que vive Libia




El caos que vive Libia es consecuencia de la injerencia irresponsable de EEUU y la OTAN en el conflicto interno libio con el fin de derrocar a Gadafi y "democratizar" el país, declaró hoy el Ministerio ruso de Exteriores.

"El actual caos en Libia es consecuencia directa de la injerencia irresponsable de EEUU y sus aliados de la OTAN, que se propusieron derrocar el régimen de Muamar Gadafi para democratizar por fuerza este país", dice el mensaje.

Según Moscú, el resultado de la injerencia foránea son los miles de muertos civiles en la guerra intestina libia y la infraestructura económica y social destruida.

"Su puede constatar que el proceso político para crear en Libia un moderno Estado democrático sobre las ruinas del derrocado régimen de Gadafi llegó definitivamente a un callejón sin salida", dice el texto.

En estas condiciones, destaca Exteriores ruso, el futuro del país dependerá de los resultados de la confrontación armada entre los grupos tribales libios que luchan por el poder político y los recursos naturales y financiaros.

"Algunos de estos grupos se pronuncian abiertamente a favor del extremismo islámico", agrega la nota.

viernes, 11 de octubre de 2013

Washington trató de robarse 1 500 millones de dólares para pagar a sus asalariados del CNT

El lunes 15 de agosto de 2011, Estados Unidos trató de apoderarse de 1 500 millones de dólares pertenecientes a la Yamahiria libia, robo que Sudáfrica logró impedir en el último momento. Los documentos presentados en aquel entonces, y revelados de inmediato por laRed Voltaire, 

demuestran que los miembros del CNT y sus funcionarios recibían salarios pagados directamente por un órgano estadounidense. Hoy les ofrecemos el artículo de Thierry Meyssan, publicado desde Trípoli el 16 de agosto de 2011, o sea al día siguiente de aquel intento de robo.


La entonces representante permanente de Estados Unidos en la ONU, Susan E. Rice.© UN Photo/Paulo Filgueiras

El martes 9 de agosto de 2011, Sana Khan, secretario del Comité de Sanciones creado por la resolución 1970 del Consejo de Seguridad de la ONU, hizo llegar a los miembros del Comité un aviso emitido por la embajadora Susan Rice, representante permanente de Estados Unidos en la ONU.

En esa misiva, que la Red Voltaire ha logrado obtener [El lector puede descargarla a través del vínculo que aparece al final de este trabajo], Washington informa al Comité su intención de descongelar 1 500 millones de dólares pertenecientes al Banco Central de Libia, a la Autoridad Libia de Inversiones, al Banco Exterior de Libia, a la Cartera Libia de Inversiones en África y a la Compañía Nacional Libia del Petróleo.

Afirmando que el descongelamiento de fondos es legal cuando estos se destinan a fines humanitarios o civiles (artículo 19 de la resolución 1970 [1]), Washington anuncia en su documento su decisión unilateral de distribuir esa suma de la siguiente manera:

500 millones de dólares para organizaciones humanitarias seleccionadas por Washington «para responder a necesidades humanitarias actuales y a las que puedan preverse, conforme al llamado de las Naciones Unidas y sus actualizaciones previsibles»;

500 millones de dólares para «firmas de aprovisionamiento en combustible y en bienes humanitarios necesarios»;

500 millones de dólares para el Temporary Financial Mechanism (TFM) para «pagar los salarios y gastos de funcionamiento de los funcionarios libios, gastos en alimentación, electricidad y otras compras humanitarias». De esta última cantidad, se reservarían 100 millones para destinarlos posteriormente a las necesidades humanitarias de los libios en las zonas no controladas por el Consejo Nacional de Transición (CNT), cuando este último haya establecido «un mecanismo creíble, transparente y efectivo» para su entrega.

En otras palabras, Estados Unidos informó al Comité de Sanciones su intención de apropiarse de 1 500 millones de dólares pertenecientes a la Yamahiria libia para entregar un tercio de esa suma a sus propios servicios humanitarios (la USAID y otros), otro tercio a sus propias transnacionales (Exxon, Halliburton, etc.) y el resto al TFM, que es una oficina del Libyan Information Exchange Mechanism (LIEM), que a su vez no es más que un órgano extraoficial creado por Washington y avalado por el Grupo de Contacto para administrar Libia [2].

Washington anunció además que consideraría que contaba con el consentimiento tácito del Comité de Sanciones a los 5 días de la recepción de su notificación.

Desgraciadamente, al no estar representada en ese Comité, la Yamahiria no podía oponerse a ese robo. En efecto, su anterior embajador desertó y el Departamento de Estado sigue sin conceder la visa al que debe reemplazarlo, lo cual constituye por demás una violación de las obligaciones de Estados Unidos como país que alberga la sede de la ONU.

Washington esperaba aprovechar esa coyuntura de ausencia forzosa del representante de la Yamahiria ante la ONU para apoderarse del botín. Por cierto, ya Francia abrió una brecha en ese sentido al robarse 128 millones de dólares en condiciones similares.

Fue en definitiva el representante permanente de Sudáfrica, el embajador Baso Sangqu, quien se opuso a la maniobra.

Además de la rapacidad de Estados Unidos, este increíble incidente confirma que quien gobierna la autoproclamada «Libia libre» de Benghazi y Misurata no es el Consejo Nacional de Transición (CNT). Este no pasa de ser una fachada, bastante resquebrajada por cierto. El este de Libia, bajo control de la OTAN, está siendo administrado por el Libyan Information Exchange Mechanism (LIEM), un órgano informal y sin personalidad jurídica establecido en Nápoles únicamente por Estados Unidos, a pesar de que algunos de sus empleados son italianos.

Los fondos presentados como atribuidos al CNT se entregan en realidad al LIEM, que los utiliza para pagar salarios a los miembros del CNT y sus funcionarios. Este detalle es de extrema importancia: el Consejo Nacional de Transición o CNT no tiene en realidad una política propia sino que se limita a ejecutar la política de Estados Unidos. Y esto no tiene absolutamente nada de sorprendente cuando se sabe que el CNT no surgió a raiz de los incidentes de Benghazi sino que se creó hace varios años, en Londres, como un gobierno provisional en el exilio.

Por consiguiente, el verdadero objetivo de la acción militar de Estados Unidos y sus aliados de la OTAN y del Consejo de Cooperación del Golfo no es garantizar la protección de los civiles prevista en la resolución 1973, y menos aún la «liberación de los libios», sino más bien la colonización del país.
Thierry Meyssan

Documentos adjuntos

Copia exacta del documento original del Comité de Sanciones de la ONU
(PDF - 4.5 MB)


[1] «Resolución 1970 sobre Libia aprobada por el Consejo de Seguridad»,Red Voltaire, 26 de febrero de 2011.

[2] «Libia: Washington prepara su revancha», por Thierry Meyssan,Red Voltaire, 25 de julio de 2011.

Secuestro del primer ministro libio Ali Zeidan




Un grupo armado secuestró al primer ministro libio, Ali Zeidan [a la izquierda en la foto], en Trípoli el 10 de octubre de 2013, en el hotel Corinthia, donde reside desde que regresó a Libia.

El ex diplomático libio Ali Zeidan había desertado en los años 1980. El 7 de octubre de 1981 fundó en Khartum el Frente Nacional de Salvación de Libia, junto al actual jefe de Estado Mohamed Magariaf. Esa formación, que es sólo una fachada de la Hermandad Musulmana, organizó varios intentos de golpes de Estado –como el del 8 de mayo de 1984– financiados por Arabia Saudita y Estados Unidos. Con sus sucesivas intentonas golpistas el Frente Nacional de Salvación de Libia mató en realidad muchos más libios que el régimen de Muammar el-Kadhafi en su 41 años de gobierno.

Refugiado en Suiza, Ali Zeidan estuvo además entre los fundadores de la Liga Libia de Derechos Humanos. En 2011, esa estructura presentó al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, un informe falso donde acusaba a Muammar el-Kadhafi de haber asesinado a más de 6 000 opositores. Fue en base a ese falso informe que el Consejo de Derechos Humanos puso «el caso de Libia» en manos del Consejo de Seguridad de la ONU, que a su vez dio a la OTAN la misión de imponer una zona de exclusión aérea sobre el territorio libio para proteger a la población de la represión [1]. Y lo que hizo la OTAN fue derrocar el régimen. Mohamed Magariaf se convirtió entonces en presidente y Ali Zeidan en primer ministro.

Durante la guerra contra Libia, Ali Zeidan fue uno de los miembros más influyentes del Consejo Nacional de Transición(CNT), reconocido como único representante del pueblo libio por los mismos países que desataron la guerra contra Libia. Sin embargo, según un documento presentado por Estados Unidos al Comité de Sanciones de la ONU y revelado por la Red Voltaire, el CNT era financiado en secreto por el Libyan Information Exchange Mechanism (LIEM), un órgano informal creado en Nápoles únicamente por Estados Unidos [2].

En resumen, el señor Zeidan es un miembro de la Hermandad Musulmana y fue pagado por Estados Unidos para engañar a la comunidad internacional y ayudar a la OTAN a derrocar el régimen de Muammar el-Kadhafi.

El secuestro de Aliz Zeidan parece ser una respuesta de al-Qaeda al reciente secuestro –también en Trípoli– de Abu Anas al-Libi por un comando estadounidense [3].

[1] Entrevistado en Ginebra por la Red Voltaire, el secretario general de la Liga Libia de Derechos Humanos, Silman Buchuiguir, reconoció ante una cámara la manipulación de aquel informe. Esa entrevista, realizada por Julien Teil, aparece en su film La Guerre humanitaire en Libye.

[2] «Washington trató de robarse 1 500 millones de dólares para pagar a sus asalariados del CNT», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 10 de octubre de 2013.

[3] «Estados Unidos secuestra uno de sus ex agentes en Libia», Red Voltaire, 8 de octubre de 2013.
Powered By Blogger