sábado, 29 de junio de 2019

La Hermandad Musulmana, como ‎cofradía de asesinos



DE LA IMPOSTURA DEL 11 DE SEPTIEMBRE A DONALD TRUMP

La Hermandad Musulmana, como ‎cofradía de asesinos
por Thierry Meyssan


Continuamos la publicación por episodios del libro de Thierry Meyssan Sous nos yeux, titulado en ‎español De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestra mirada, la gran farsa ‎de las primaveras árabes. En este episodio, se describe la creación de una sociedad secreta egipcia, ‎la Hermandad Musulmana, y su posterior rediseño, después de la Segunda Guerra Mundial, por los ‎servicios secretos del Reino Unido. También relata cómo el MI6 britanico utilizó entonces la ‎Hermandad Musulmana para asesinar políticos en Egipto, ex colonia de la Corona británica.


Este artículo este parte del libro De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestra ‎mirada, la gran farsa de las primaveras árabes.


Hassan al-Banna, fundador de la Hermandad Musulmana. Casi no hay información sobre la ‎familia de Hassan al-Banna, sólo se sabe que eran relojeros, oficio que en Egipto era exclusivo de la ‎comunidad judía.

Las “primaveras árabes”, como las vivió la ‎Hermandad Musulmana

En 1951, los servicios secretos anglosajones crearon, a partir de una antigua ‎organización homónima, la Hermandad Musulmana, una sociedad secreta con carácter ‎político, y la utilizaron sucesivamente para asesinar a las personalidades que les ‎oponían resistencia. Posteriormente, a partir de 1979, la Hermandad Musulmana fue ‎utilizada como fuente de mercenarios contra los soviéticos. A inicios de los años 1990, ‎fue incorporada a la OTAN y, en los años 2010, el objetivo fue llevarla al poder en los ‎países árabes. La Hermandad Musulmana y la Orden de los Naqchbandis (sufista) ‎reciben financiamiento, por al menos 80 000 millones de dólares, de la familia real ‎saudita, lo cual las convierte en uno de los ejércitos más grandes del mundo. Todos los ‎líderes yihadistas, incluyendo los del Emirato Islámico (Daesh), son parte de ese ‎dispositivo militar.‎

‎1-‎ La Hermandad Musulmana en Egipto ‎

Cuatro imperios desaparecen durante la Primera Guerra Mundial: el Reich germánico, el Imperio ‎Austrohúngaro, la Santa Rusia zarista y la Sublime Puerta otomana. En la embriaguez del triunfo, ‎los vencedores pierden todo sentido de la medida al imponer sus condiciones a los vencidos. ‎

En Europa, el Tratado de Versalles impone condiciones inaceptables a Alemania, señalándola ‎como única responsable del conflicto. ‎

En el Oriente, surgen graves dificultades con el desmembramiento del Califato otomano: en 1920, ‎en la Conferencia de San Remo y de conformidad con los acuerdos secretos Sykes-Picot ‎adoptados en 1916, el Reino Unido es autorizado a crear el hogar judío de Palestina mientras que ‎Francia recibe luz verde para colonizar Siria –que en aquella época incluye el actual Líbano. Pero, ‎en lo que queda del Imperio Otomano, Mustafá Kemal se rebela al mismo tiempo contra el Sultán, ‎que había perdido la guerra, y contra los occidentales que se apoderan de su país. En 1920, ‎durante la Conferencia de Sevres, los participantes dividen el Califato otomano en pequeños ‎territorios para crear todo tipo de nuevos Estados, incluyendo un Kurdistán. Pero la población ‎turco-mongola de Tracia y de Anatolia se rebela y pone a Kemal en el poder. Finalmente, en 1923, ‎la Conferencia de Lausana traza las fronteras actuales de Turquía, abandona al proyecto de ‎creación de un Kurdistán y organiza ingentes desplazamientos de poblaciones, que dejan como ‎saldo más de medio millón de muertos. ‎

Al igual que en Alemania, donde Adolf Hitler rechaza el futuro que se le impone a su país, en el ‎Medio Oriente un hombre se levanta contra la nueva división de la región. Un maestro egipcio ‎funda un movimiento que plantea el restablecimiento del Califato derrotado por las potencias ‎occidentales. Ese hombre es Hassan al-Banna y la organización, creada en 1928, es la Hermandad ‎Musulmana.‎

El Califa es, en principio, el Sucesor del Profeta, y todos le deben obediencia. Es, por supuesto, un ‎título muy ambicionado. La Historia registra la existencia de grandes dinastías de califas: los ‎Omeyas, los Abasidas, los Fatimidas y los Otomanos. El próximo Califa será el hombre que logre ‎apoderarse del título, y el “Guía General” de la Hermandad Musulmana se cree perfectamente ‎capaz de regir el mundo musulmán. ‎

La Hermandad Musulmana se expande muy rápidamente. Su intención es actuar desde dentro del ‎sistema para reinstaurar las instituciones islámicas. Sus miembros están obligados a jurar fidelidad ‎al fundador sobre el Corán y además sobre un sable o un revólver. Aunque se expresa en términos ‎religiosos, el objetivo de esta cofradía es exclusivamente político. Hassan al-Banna y sus sucesores ‎nunca hablarán del islam como religión ni evocarán una espiritualidad musulmana. El islam es para ellos sólo un dogma, una sumisión a Dios y el ejercicio del poder. Por supuesto, los egipcios que ‎respaldan esa cofradía no la perciben de esa manera y la siguen porque ella misma dice seguir a Dios. ‎

Para Hassan al-Banna, la legitimidad de un gobierno no se mide de la misma manera como se ‎evalúa la de los gobiernos occidentales, o sea por su representatividad, sino por su capacidad para ‎defender lo que él considera el “modo de vida islámico”‎: el modo de vida del Egipto otomano del siglo XIX. La Hermandad Musulmana nunca tendrá en cuenta que el islam tiene una historia y que los modos de ‎vida de los musulmanes difieren considerablemente en las diferentes regiones y épocas. Tampoco ‎tendrá en cuenta que el Profeta revolucionó la sociedad beduina en la que él mismo vivió y que el ‎modo de vida que se describe en el Corán es sólo una etapa fijada para esos hombres. Para la ‎Hermandad Musulmana y sus miembros, las reglas penales del Corán –la Sharia– no corresponden ‎a una situación determinada sino que fijan leyes inalterables, que el Poder puede utilizar a su ‎favor. ‎

Para la Hermandad Musulmana, el hecho que la religión musulmana se haya difundido a menudo a ‎punta de espada viene a justificar el uso de la fuerza. Los dirigentes de la cofradía nunca ‎reconocerán que el islam haya podido propagarse también a través del ejemplo. Esto no impide a ‎Hassan al-Banna y a los miembros de la Hermandad Musulmana presentarse a elecciones –y ‎perderlas. Si condenan los partidos políticos, no es porque se opongan al multipartidismo sino ‎porque afirman que, al separar la política de la religión, esas formaciones han caído en la ‎corrupción. ‎

La doctrina de la Hermandad Musulmana es la ideología del “islam político”. En francés se designa ‎como “islamismo”, un término que acabará poniéndose muy de moda. ‎

En 1936, Hassan al-Banna escribe al primer ministro Mustafá el-Nahhas Pachá y exige:‎
‎“una reforma de la legislación y la unión de todos los tribunales bajo la sharia;
el reclutamiento en el seno de los ejércitos con el establecimiento de un voluntariado bajo el ‎estandarte de la yihad;
la conexión entre los países musulmanes y la preparación de la restauración del Califato, en ‎aplicación de la unidad que el Islam exige.”‎

Durante la Segunda Guerra Mundial, la Hermandad Musulmana se declara neutral. Pero en ‎realidad se convierte en un servicio de inteligencia del Reich. Sin embargo, a partir de la ‎incorporación de Estados Unidos a la guerra, cuando comienza a cambiar la suerte de las armas, la ‎cofradía se dedica a un doble juego y obtiene financiamiento británico a cambio de información ‎sobre su primer empleador. La Hermandad Musulmana demuestra así su total carencia de ‎principios y su más puro oportunismo político. ‎

El 24 de febrero de 1945, los miembros de la cofradía deciden de jugarse el todo por el todo y ‎asesinan al primer ministro egipcio en medio de una sesión del Parlamento. El resultado será una ‎escalada de violencia, marcada por una ola de represión contra los miembros de la Hermandad ‎Musulmana y una serie de asesinatos políticos, que llega hasta el asesinato del nuevo primer ‎ministro, el 28 de diciembre de 1948. Como represalia, el propio Hassan al-Banna es asesinado, el ‎‎12 de febrero de 1949. Poco después, un tribunal creado en el marco de la ley marcial envía la ‎mayoría de los miembros de la Hermandad Musulmana a la cárcel y disuelve la cofradía. ‎

Aquella organización secreta no era, en el fondo, otra cosa que una banda de asesinos que ‎aspiraban a alcanzar el poder utilizando el Corán para disimular su ambición. Su historia debió ‎terminar ahí. Pero no fue así. ‎ ‎ ‎
‎2-‎ Refundación de la Hermandad Musulmana por los anglosajones y paz separada con Israel

La capacidad de la cofradía para movilizar gente y convertirla en asesinos había llamado la ‎atención de las grandes potencias. ‎Aunque siempre lo negó, Sayyid Qutb era francmasón. El 23 de abril de 1943, publicó en la revista “al-Taj al-Masri” (“La Corona de Egipto”) un artículo titulado ‎‎“Por qué me hice francmasón”.‎

Dos años y medio después de su disolución, los anglosajones forman una nueva organización y la ‎denominan “Hermandad Musulmana”. Aprovechando el encarcelamiento de los dirigentes ‎históricos de la primera Hermandad Musulmana, el ex juez Hassan al-Hodeibi es electo como Guía ‎General de la cofradía. ‎

A pesar de lo que casi todo el mundo cree, no existe ningún tipo de continuidad histórica entre la ‎antigua Hermandad Musulmana y su sucesora. Lo cierto es que una unidad de la antigua sociedad ‎secreta –llamada “El Aparato Secreto”– había recibido del propio Hassan al-Banna la misión de ‎perpetrar los atentados, cuya autoría él siempre negaba. Esa organización dentro de la ‎organización, tan secreta que no se vio afectada por la disolución de la cofradía, se pone a la ‎disposición del sucesor de al-Banna. El Guía la desautoriza y declara que quiere alcanzar sus ‎objetivos sólo de manera pacífica. Es difícil determinar con exactitud lo sucedido en aquel ‎momento entre los anglosajones –deseosos de recuperar la antigua sociedad secreta– y el Guía, ‎quien creía estar recuperando sólo la audiencia de la cofradía entre las masas. En todo caso, el ‎Aparato Secreto se mantuvo y la autoridad del Guía decreció, en beneficio de otros jefes de la ‎cofradía, dando paso a una verdadera guerra intestina. La CIA introdujo en la dirección al ‎francmasón Sayyid Qutb [1], el teórico de la yihad, quien es condenado por el Guía hasta que este último llega a un ‎acuerdo con el MI6.‎

Resulta imposible precisar las relaciones de subordinación interna entre unos y otros, de un lado ‎porque cada rama extranjera de la cofradía goza de autonomía, y también porque las unidades ‎secretas existentes dentro de la organización ya no dependen necesariamente ni del Guía General, ‎ni del Guía local, sino a veces directamente de la CIA y del MI6. ‎

Durante el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, los británicos tratan de organizar el ‎mundo de forma que este se mantenga fuera del alcance de los soviéticos. En septiembre de 1946, ‎Winston Churchill plantea, en Zurich, la idea de crear los “Estados Unidos de Europa”. Siguiendo ‎ese mismo principio, propone también la creación de la Liga Árabe. En ambos casos, el objetivo es ‎unir una región excluyendo a Rusia. Desde el inicio de la guerra fría, Estados Unidos crea, por su ‎parte, asociaciones –como el American Committee on United Europe y los American Friends of the ‎Middle East [2]– encargadas de estimular esa tendencia a favor ‎de sus propios intereses. En el mundo árabe, la CIA organiza dos golpes de Estado: el primero, en ‎Damasco, a favor del general Hosni Zaim –en marzo de 1949– y luego en El Cairo, con los Oficiales ‎Libres –en julio de 1952. El objetivo es apoyar movimientos nacionalistas, considerados hostiles a ‎los comunistas. Es con esa idea en mente que Washington envía al general SS Otto Skorzeny a ‎Egipto y al general nazi Fazlollah Zahedi a Irán. Ambos llegan con cientos de ex jefes de la Gestapo ‎para dirigir la lucha anticomunista. ‎

En Egipto, Skorzeny modela la policía según una tradición de violencia. En 1963, este veterano de ‎las SS optará por la CIA y el Mossad, en contra de Nasser. En Irán, Zahedi crea la SAVAK, la policía ‎política más brutal de la época.‎

Hassan al-Banna ya había señalado el objetivo de la Hermandad Musulmana: tomar el poder ‎utilizando para ello la religión. Ahora, Qutb define la vía, que será la yihad. Cuando los adeptos ‎hayan aceptado la superioridad del Corán, será posible apoyarse en este para organizarlos como ‎ejército y enviarlos a la lucha. Qutb desarrolla una teoría maniquea que establece una diferencia ‎entre lo que es islamista y lo “tenebroso”. Para la CIA y el MI6, esa manipulación mental permite ‎utilizar a los adeptos para controlar los gobiernos nacionalistas árabes y luego desestabilizar las ‎regiones musulmanas de la Unión Soviética. La Hermandad Musulmana se convierte en vivero de ‎innumerables terroristas, bajo el eslogan “Alá es nuestro objetivo. El Profeta es nuestro jefe. El Corán es nuestra ley. La Yihad es nuestra vía. El Martirio, es nuestro deseo.”‎

El pensamiento de Qutb es racional, pero no razonable. Despliega una retórica invariable ‎(Alá/Profeta/Corán/Yihad/Martirio), que nunca deja posibilidad de discusión. Plantea la superioridad ‎de su propia lógica por sobre la razón humana. ‎El 23 de septiembre de 1953, el presidente Eisenhower recibe una delegación de la Hermandad Musulmana en la Casa Blanca.

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La CIA organiza en la Universidad de Princeton un coloquio sobre “La situación de los musulmanes ‎en la Unión Soviética”. Es una oportunidad para recibir en Estados Unidos una delegación de la ‎Hermandad Musulmana, encabezada por uno de los jefes de la rama armada de la cofradía: Said ‎Ramadan. En su informe, el oficial de la CIA a cargo del seguimiento señala que Ramadan no es un ‎extremista religioso, sino más bien un fascista, lo cual es una manera de subrayar el carácter ‎exclusivamente político de la Hermandad Musulmana. El coloquio termina con una recepción en la ‎Casa Blanca, con el presidente Eisenhower, el 23 de septiembre de 1953. Así queda sellada la ‎alianza entre Washington y el yihadismo.‎De izquierda a derecha, Hassan al-Banna casa a su hija con Said Ramadan, a quien ‎convierte así en su sucesor a la cabeza de la Hermandad Musulmana. La pareja tendrá dos hijos: Hani, director del Centro Islámico de Ginebra, y Tariq Ramadan. Este último se convertirá ‎en profesor de la cátedra de Estudios Islámicos Contemporáneos en la Universidad de Oxford. ‎

La CIA, que había vuelto a crear la cofradía para utilizarla contra de los comunistas, comienza por ‎servirse de ella para ayudar a los nacionalistas. En aquella época, los representantes de la CIA en el ‎Medio Oriente eran antisionistas provenientes de la clase media. Pero fueron rápidamente ‎desplazados por altos funcionarios de origen anglosajón e ideología puritana, que venían de las ‎grandes universidades y eran favorables a Israel. Washington entró entonces en conflicto con los ‎nacionalistas y la CIA volvió la Hermandad Musulmana en contra de ellos.‎Said Ramadan y Sayyid Abdul Ala Maududi tuvieron un programa semanal en Radio Pakistán, emisora creada por el MI6 británico.

Said Ramadan había estado al frente de algunos combatientes de la cofradía durante la breve ‎guerra contra Israel, en 1948, y después había ayudado a Sayyid Abdul Ala Maududi a crear en ‎Pakistán la organización paramilitar de la Jamaat-i-Islami. En aquel momento, se trataba de ‎fabricar una entidad islámica para que los musulmanes de la India constituyeran un nuevo Estado: ‎el actual Pakistán. La Jamaat-i-Islami incluso redactará la Constitución pakistaní. Said Ramadan se ‎casa con la hija de Hassan al-Banna y se convierte en el jefe de la rama armada de la nueva ‎‎“Hermandad Musulmana”. ‎

En Egipto, después de haber participado en el golpe de Estado de los Oficiales Libres del general ‎Mohamed Naguib –con Sayyid Qutb como agente de enlace–, los miembros de la Hermandad ‎Musulmana reciben la misión de eliminar al líder de ese movimiento, Gamal Abdel Nasser, quien ha ‎entrado en conflicto con Naguib. No sólo fracasan, el 26 de octubre de 1954, sino que Nasser ‎toma el poder, reprime la Hermandad Musulmana y pone a Naguib bajo prisión domiciliaria. Sayyid ‎Qutb será ahorcado años más tarde. ‎

Ya prohibida en Egipto, la Hermandad Musulmana se repliega hacia las monarquías wahabitas –‎Arabia Saudita, Qatar, el emirato de Charja– y Europa –Alemania, Francia y el Reino Unido, ‎además de la neutral Suiza. En esos países se acoge siempre a sus miembros como agentes ‎occidentales que luchan contra la naciente alianza entre los nacionalistas árabes y la Unión ‎Soviética. Said Ramadan recibe un pasaporte diplomático jordano y en 1958 se instala en Ginebra, ‎desde donde dirige la desestabilización del Cáucaso y del Asia Central, campaña que se desarrolla ‎simultáneamente en Pakistán-Afganistán y en el entonces soviético valle de Ferganá. Por otro ‎lado, logra controlar la Comisión a cargo de la edificación de una mezquita en Munich, lo cual le ‎permite supervisar a casi todos los musulmanes de Europa occidental. Con ayuda del American ‎Committee for the Liberation of the Peoples of Russia (AmComLib), o sea de la CIA, dispone ‎además de Radio Liberty/Radio Free Europe –directamente financiada por el Congreso ‎estadounidense– para divulgar el pensamiento de la Hermandad Musulmana [3].‎

Después de la crisis del Canal de Suez y del espectacular cambio de posición de Nasser, quien se ‎pone del lado de los soviéticos, Washington decide dar apoyo ilimitado a la Hermandad ‎Musulmana contra los nacionalistas árabes. Un alto cuadro de la CIA, Miles Copeland, recibe la ‎misión –que resulta infructuosa– de escoger en el seno de la cofradía una personalidad capaz de ‎desempeñar en el mundo árabe un papel equivalente al del pastor Billy Graham en Estados Unidos. ‎Habrá que esperar hasta los años 1980 para encontrar un predicador con esas características: el ‎egipcio Yussef al-Qaradawi.‎

En 1961, la Hermandad Musulmana se vincula a otra sociedad secreta, la Orden de los ‎Naqchbandis, una especie de masones musulmanes que mezclan iniciación sufista y política. Uno de ‎los teóricos indios de los Naqchbandis, Abu al-Hassan Ali al-Nadwi, publica un artículo en la revista ‎de la Hermandad Musulmana. La Orden de los Naqchbandis es antigua y está presente en ‎numerosos países. En Irak, el Gran Maestro de los Naqchbandis no es otro que el futuro ‎vicepresidente Ezzat Ibrahim al-Duri. En 1982, al-Duri apoya la intentona golpista de la Hermandad ‎Musulmana en Siria y más tarde la “campaña de regreso a la Fe” organizada por el presidente ‎iraquí Saddam Hussein para devolver una identidad a su país, después de instaurarse la zona de ‎exclusión de vuelo impuesta por los occidentales. En Turquía, el papel de la Orden de los ‎Naqchbandis será más complejo. Allí tendrá como responsables tanto a Fethullah Gullen –‎fundador del Hizmet– como al presidente turco Turgut Ozal (en el cargo de 1989 a 1993) y al ‎primer ministro Necmettin Erbakan (en el cargo de 1996 a 1997), fundador del Partido de la ‎Justicia (AKP) en 1961 y de la Milli Gorus en 1969. En Afganistán, el ex presidente Sibghatullah ‎Mujaddidi (en el cargo en 1992) fue Gran Maestro de la Orden de los Naqchbandis. En Rusia, en el ‎siglo XIX, la Orden había sublevado Crimea, Uzbekistán, Chechenia y Daguestán contra el poder del ‎Zar. Pero no hay más noticias de la Orden en Rusia hasta que se produce el derrumbe de la Unión ‎Soviética. Lo mismo sucede en la región autónoma china de Xinjiang (Sinkiang). La cercanía entre ‎la Hermandad Musulmana y los Naqchabandis se estudia raramente debido a la oposición entre el ‎principio de los islamistas a la mística y a las órdenes sufistas en general. ‎La sede de la Liga Islámica Mundial en Arabia Saudita. En 2015, el presupuesto de esta ‎entidad era superior al del ministerio de Defensa del reino de los Saud. Arabia Saudita, primer comprador de armas a nivel mundial, adquiere armamento que la Liga entrega después a la ‎Hermandad Musulmana y a la Orden de los Naqchbandis.

En 1962, la CIA empuja Arabia Saudita a crear la Liga Islámica Mundial (también llamada Liga ‎Musulmana Mundial) y a financiar tanto la Hermandad Musulmana como la Orden de los ‎Naqchbandis, en contra de los nacionalistas y de los comunistas [4]. La Liga Islámica Mundial es financiada en sus inicios por la Arabian-American Oil ‎Company (Aramco). Entre la veintena de miembros fundadores de la Liga se cuentan 3 teóricos ‎islamistas ya mencionados anteriormente: el egipcio Said Ramadan, el pakistaní Sayyid Abul Ala ‎Maududi y el indio Abu al-Hasan Ali al-Nadwi.‎

De hecho, Arabia Saudita, que gracias al comercio del petróleo entra repentinamente en posesión ‎de enormes sumas de dinero, se convierte en el padrino de la Hermandad Musulmana a nivel ‎mundial. En su propio país, donde casi nadie sabe leer ni escribir, la monarquía saudita pone el ‎sistema de enseñanza escolar y universitaria en manos de la cofradía. La Hermandad Musulmana ‎se ve obligada a adaptarse a sus benefactores: el requisito saudita de obediencia al rey impide a los adeptos de la cofradía jurar fidelidad al Guía General de la cofradía. En todo caso, estos se organizan ‎alrededor de Mohamed Qutb, el hermano de Sayyid, siguiendo dos tendencias diferentes: una que ‎reúne a los miembros sauditas de la Hermandad Musulmana y otra conformada por los ‎‎“sururistas”. Estos últimos, que son sauditas, tratan de establecer una síntesis entre la ideología ‎política de la cofradía y la teología wahabita. La secta wahabita, que cuenta entre sus miembros a ‎la familia real saudita, es portadora de una interpretación del islam surgida del pensamiento ‎beduino, iconoclasta y antihistórico. Hasta el momento en que comenzó a disponer de ‎petrodólares, esa secta preconizaba el anatema contra las escuelas musulmanas tradicionales, ‎que a su vez la consideraban herética. ‎

En realidad, la política de la Hermandad Musulmana y la religión wahabita no tienen nada en ‎común, pero son compatibles, exceptuando el hecho que el pacto que vincula a la familia de los ‎Saud con los predicadores wahabitas no encaja en la cofradía: la idea misma de una monarquía de ‎derecho divino contradice la sed de poder de la Hermandad Musulmana. Ambas partes llegan ‎entonces a un acuerdo: la familia Saud respaldará a la Hermandad Musulmana en todas partes del ‎mundo, con la condición de que esta se mantenga al margen de la política en Arabia Saudita. ‎

El respaldo de los wahabitas sauditas a la Hermandad Musulmana da lugar a una rivalidad ‎suplementaria entre Arabia Saudita y los otros dos emiratos wahabitas, que son Qatar y el Emirato ‎de Charja. ‎

De 1962 a 1970, los miembros de la Hermandad Musulmana participan en la guerra civil en Yemen ‎del Norte, donde tratan de reinstaurar la monarquía, junto a Arabia Saudita y el Reino Unido y en ‎contra de los nacionalistas árabes, de Egipto y de la URSS. Ese conflicto prefigura lo que sucederá ‎después, a lo largo de medio siglo. ‎

En 1970, Gamal Abdel Nasser logra un acuerdo entre las facciones palestinas y el rey Hussein de ‎Jordania, poniendo fin al “septiembre negro”. Nasser muere la noche misma en que la Liga Árabe ‎ratifica el acuerdo. Oficialmente, sufrió una crisis cardiaca, pero es mucho más probable que haya ‎sido asesinado. Nasser tenía 3 vicepresidentes, uno de izquierda –extremadamente popular–, un ‎centrista –muy conocido– y un conservador designado a pedido de Estados Unidos y de Arabia ‎Saudita: Anwar el-Sadat. Sometido a fuertes presiones, el vicepresidente de izquierda se declara indigno ‎de ocupar la presidencia. El vicepresidente centrista prefiere abandonar la política y Sadat es ‎designado candidato de los nasseristas. Es el drama típico de numerosos países: el presidente ‎escoge un vicepresidente entre sus rivales, para ampliar su base electoral, pero cuando muere, ese ‎vicepresidente lo reemplaza y echa por tierra su legado. ‎

Sadat, que durante la Segunda Guerra Mundial había servido al Reich y siente gran admiración por ‎el Fuhrer, es un militar ultraconservador y que, como hombre de confianza de Sayyid Qutb, servía ‎como agente de enlace entre la cofradía y los Oficiales Libres. En cuanto llega al poder, libera a los ‎miembros de la Hermandad Musulmana que Nasser había metido en la cárcel. Llamado el ‎‎“presidente creyente”, Sadat es un aliado de la cofradía en todo lo que tiene que ver con la ‎islamización de la sociedad (la “revolución de la rectificación”), pero se convierte en su rival ‎cuando eso significa algún beneficio político para él. Esta relación ambigua se hace patente con la ‎creación de 3 grupos armados, que no son escisiones de la cofradía sino unidades exteriores que ‎obedecen a ella: el Partido de la Liberación Islámica, la Yihad Islámica del jeque Omar Abdul ‎Rahman, y Excomunión e Inmigración (el “Takfir”). Estos tres grupos dicen seguir instrucciones de ‎Sayyid Qutb. Cuando la Yihad Islámica, armada por los servicios secretos, emprende ataques ‎contra los cristianos coptos, el “presidente creyente”, lejos de tratar de instaurar la paz, acusa a ‎los coptos de sedición y encarcela al Papa de esa confesión y a 8 de sus obispos. En definitiva, ‎Sadat interviene en la dirección de la cofradía y se pone del lado de la Yihad Islámica y en contra ‎del Guía General, cuyo arresto ordena [5]. ‎

Siguiendo instrucciones del secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger, Sadat convence ‎a Siria de que se una a Egipto para atacar Israel y restaurar los derechos de los palestinos. El 6 de ‎octubre de 1973, los ejércitos de Egipto y Siria inician un movimiento de tenaza sobre Israel, en ‎plena conmemoración judía de Yom Kipur. El ejército egipcio cruza el Canal de Suez mientras que ‎el de Siria ataca desde la meseta del Golán. Pero Sadat despliega su cobertura antiaérea sólo ‎parcialmente y detiene el avance de su ejército 15 kilómetros al este del Canal, mientras que los ‎israelíes arremeten contra los sirios. Viendo que han caído en una trampa, los sirios denuncian la ‎existencia de un complot. Sólo cuando los reservistas israelíes ya están en pie de guerra y cuando ‎el ejército sirio está rodeado, Sadat ordena a su ejército simular que reinicia su avance… y después ‎lo detiene para negociar un alto al fuego. Ante la traición egipcia, los soviéticos –que ya habían ‎perdido un aliado con la muerte de Nasser– amenazan a Estados Unidos y exigen un cese ‎inmediato de las hostilidades. ‎Anwar el-Sadat, había sido agente de enlace entre el movimiento de los Oficiales Libres ‎y la Hermandad Musulmana. Se había decidido que el parlamento egipcio reconociera a Sadat ‎como el “sexto califa”. En esta imagen, el “presidente creyente” egipcio, Anwar el-Sadat, se presenta ante el parlamente de Israel junto a sus socios israelíes Golda Meir y Shimon Peres.

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Cuatro años después, siguiendo adelante con el plan de la CIA, el presidente Sadat viaja a ‎Jerusalén y firma una paz separada con Israel en detrimento de los palestinos. Así queda sellada la ‎alianza entre la Hermandad Musulmana e Israel. Todos los pueblos árabes denuncian esta traición ‎y Egipto es excluido de la Liga Árabe, que traslada su sede a Argel. ‎Como responsable del “Aparato Secreto” de la Hermandad Musulmana, Ayman al-‎Zawahiri, el actual jefe de al-Qaeda, organizó el asesinato del presidente egipcio Anwar el-‎Sadat, perpetrado el 6 de octubre de 1981.

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En 1981, Washington decide pasar la página. La Yihad Islámica recibe orden de liquidar a Sadat, ‎quien ya ha dejado de ser útil. El presidente egipcio es asesinado en medio de un desfile militar, ‎cuando el Parlamento se disponía a proclamarlo “Sexto Califa”. Entre las personas que se hallaban ‎en la tribuna oficial, se cuentan 7 muertos y 28 heridos, pero el vicepresidente Hosni Mubarak, que ‎estaba sentado junto al presidente, sale ileso. De todos los presentes en la tribuna oficial, el ‎general Mubarak era el único que portaba un chaleco blindado. Mubarak será el sucesor del ‎‎“presidente creyente” y la Liga Árabe ya puede volver al Cairo. ‎

‎(Continuará) ‎
Thierry Meyssan




La edición en español de este libro existe en papel. ‎



[1] «El ideólogo de la Hermandad Musulmana, Sayyid Qutb, era francmasón», Red Voltaire, 28 de mayo ‎de 2018.

[2] America’s Great Game: The CIA’s Secret Arabists and the Shaping of the Modern ‎Middle East, Hugh Wilford, Basic Books (2013).

[3] A Mosque in ‎Munich: Nazis, the CIA, and the Rise of the Muslim Brotherhood in the West, Ian Johnson, ‎Houghton Mifflin Harcourt (2010). Edición en francés: Une Mosquée à Munich : les nazis, la CIA et ‎la montée des Frères musulmans en Occident [En español, Una mezquita en Munich: los nazis, ‎la CIA y el ascenso de la Hermandad Musulmana en Occidente], Jean-Claude Lattès (2011).

[4] Dr. Saoud et Mr. Djihad. La ‎diplomatie religieuse de l’Arabie saoudite, Pierre Conesa, préface d’Hubert Védrine, Robert ‎Laffont (2016).

[5] Histoire secrète des Frères musulmans, Chérif Amir, ‎préface d’Alain Chouet, Ellipses (2015).
https://www.voltairenet.org/article206882.html

viernes, 14 de junio de 2019

Cómo los judíos destruyeron a los judíos durante la Segunda Guerra Mundial

Además de los judíos alemanes que servían en la Wehrmacht, había judíos que custodiaban los guetos judíos, y luego, junto con los alemanes, lituanos y letones, mataron a sus propios hermanos.

Y, dudando de los alemanes, mostraron una crueldad aún mayor hacia los judíos que la mayoría ...

... balts congelados. Habiendo ocupado Polonia, los Estados bálticos, Ucrania y Bielorrusia , un asentamiento judío tradicional, los alemanes crearon guetos en grandes ciudades, donde movieron a los judíos para aislarlos de la población no judía.

A diferencia de los policías ordinarios, los policías judíos no recibían raciones ni salarios y, por lo tanto, las únicas formas de alimentarse eran el robo y la extorsión.

Es como en esa broma: dieron un arma, andan como quieras. Es cierto que las pistolas no fueron entregadas a policías ordinarios, solo los comandantes y comandantes las tenían. Los fusiles fueron entregados a la policía solo durante el período de los disparos.

Los destacamentos de la policía judía eran bastante grandes. En el gueto de Varsovia, la policía judía contaba con unos 2.500; en el gueto de la ciudad de Lodz - 1200; en Lvivhasta 500 personas; En Vilnius hasta 250 personas.



Jefe de la policía judía Cracovia Shapiro



El jefe de la Policía Judía del Gueto de Varsovia, Jozef Sherinski, recibe un informe del jefe de una de las unidades, Yakub Leikin. Sherinsky se quedó mudo luego atrapado robando, y Leikin tomó su lugar.

Al final de la guerra, muchos policías judíos hicieron fortunas bastante decentes, pero los estados más grandes se convirtieron en miembros y jefes de Judenrats, los cuerpos autónomos alemanes creados por los alemanes, cuyos jefes eran a menudo ancianos de Kagal. En primer lugar, aceptaron sobornos por el derecho de ir a la policía, y en segundo lugar, la policía les llevó una parte del botín. Recibieron sobornos de judíos comunes por el derecho de posponer su partida a un campo de concentración. Así, los judíos más ricos, como regla general, sobrevivieron, y el liderazgo de Judenrat no solo sobrevivió, sino que, como resultado de la guerra, se hizo aún más rico. Robaron siempre que fue posible. Incluso 229 gramos de raciones establecidas por los alemanes para los judíos, lograron reducir a 184.



Parches de la policia judia.

Al crear Judenraths, los alemanes, como regla general, se basaron en la punta del kagala. El hecho es que desde la antigüedad, cada comunidad judía tenía su propio Kahal, un organismo de autogobierno que actuaba como intermediario entre los judíos y las autoridades del estado en que vivía esta comunidad. A la cabeza del kagala había cuatro ancianos (roshi); “Personas honorables” (Tuva) los siguieron. En sumisión, Kagal siempre tuvo un desapego del miedo kagalnaya, liderado por shamesh. Habiendo llevado a los judíos a los guetos, los alemanes simplemente cambiaron el nombre de los Kagals a Judenrates, y los shamenshes se convirtieron en los jefes de policía.

Parte de los ex miembros de la policía judía Vilnius, Kaunas y Šiauliai en el verano de 1944 fueron arrestados NKVD y condenados por colaborar con los alemanes. Los mismos policías y miembros del Judenrat, que no cayeron en manos de la NKVD, repatriaron con éxito a Israel, y fueron honrados y respetados allí. Sus "hazañas" se justificaron incluso en el Talmud, exigiendo cualquier medio para salvar al menos una gota de sangre judía. Los judíos juzgaron esto: si la policía no sirviera a los alemanes, los alemanes los habrían matado junto con el resto de los judíos, y al matar a sus compañeros de tribu a quienes los alemanes todavía matarían, habrían salvado al menos a algunos de los judíos.



Escuadra de bicicletas de la policía judía en el gueto de Varsovia



150.000 judíos sirvieron Wehrmacht



Entre los 4 millones 126 mil 964 prisioneros tomados por nosotros de diferentes nacionalidades, había 10 mil 137 judíos.

Realmente hubo tales judíos que lucharon del lado de Hitler.

Imagina que hay bastantes judíos de este tipo.

La prohibición de la admisión de judíos al servicio militar se introdujo por primera vez en Alemania. el 11 de noviembre de 1935. Sin embargo, desde 1933 comenzó el despido de judíos, que llevaban puestos oficiales. Es cierto que a muchos oficiales veteranos de origen judío se les permitió permanecer en el ejército a petición personal de Hindenburg, pero luego de su muerte fueron enviados gradualmente a retirarse. Hasta finales de 1938, 238 de esos oficiales fueron escoltados fuera de la Wehrmacht. El 20 de enero de 1939, Hitler ordenó el despido de todos los oficiales judíos, así como de todos los oficiales casados ​​con judíos.

Sin embargo, todas estas órdenes no fueron incondicionales, y se permitió a los judíos servir en la Wehrmacht con permisos especiales. Además, los despidos se produjeron con un estallido: todos los jefes del judío despedido argumentaban celosamente que su judío subordinado era indispensable en el lugar que ocupaba. Los intendentes judíos se aferraban especialmente a sus asientos. A partir del 10 de agosto de 1940, solo en el VII distrito militar (Múnich) había 2.269 oficiales judíos que prestaban servicios en la Wehrmacht sobre la base de un permiso especial. En los 17 distritos, el número de oficiales judíos fue de aproximadamente 16 mil personas.

Para las hazañas en el campo militar, los judíos podrían ariizar, es decir, asignar la nacionalidad alemana. En 1942, se armaron 328 oficiales judíos.

El cheque para la membresía en judíos fueprovisto solo para oficiales. Para el rango inferior se proporcionó solo para su propia seguridad de que ni él ni su esposa son judíos. En este caso, fue posible crecer hasta shtsfeldfebel, pero si alguien se apresuraba a los oficiales, su origen se verificaba cuidadosamente. También hubo quienes, al entrar en el ejército, reconocieron el origen judío, pero no pudieron obtener el título por encima del tirador superior.

Resulta que los judíos trataron de alistarse en el ejército en masa, considerándolo el lugar más seguro para sí mismos en las condiciones del Tercer Reich . No fue difícil ocultar el origen judío: la mayoría de los judíos alemanes usaban nombres y apellidos alemanes, y no escribieron su nacionalidad en el pasaporte.

Las inspecciones de los oficiales de rango y archivo y no comisionados para ser miembros de la comunidad judía comenzaron a realizarse solo después del intento de Hitler. Dichos controles cubrían no solo la Wehrmacht, sino también la Luftwaffe, la Kriegsmarine e incluso la SS. Hasta finales de 1944, se identificaron 65 soldados y marineros, 5 soldados de las SS, 4 oficiales no comisionados, 13 tenientes,

un Untersturmführer, un Obertshurtmführer SS, tres capitanes, dos comandantes, un teniente coronel - comandante de batallón en la 213ª División de Infantería Ernst Bloch, un coronel y un almirante posterior - Karl Külenthal. Este último sirvió como agregado naval en Madrid y llevó a cabo las tareas del Abwehr. Uno de los judíos identificados fue inmediatamente organizado por mérito militar. El destino del resto de los documentos son silenciosos. Todo lo que se sabe es que a Kyulenthal, gracias a la intercesión de Dönitz, se le permitió renunciar con el derecho a usar un uniforme.

Hay evidencia de que el Gran Almirante Erich Johann Albert Raeder era judío. Su padre era un maestro de escuela que había adoptado el luteranismo en su juventud. Según estos mismos datos, se reveló precisamente a los judíos que se convirtió en la verdadera razón de la renuncia de Raeder el 3 de enero de 1943.

Muchos judíos llamaban a su nacionalidad solo en cautiverio. Así, el comandante de la Wehrmacht Robert Borchardt, quien recibió la Cruz de Caballero por el avance del tanque del frente ruso en agosto de 1941, cayó bajo el mando de El Alamein a los británicos, luego de lo cual resultó que su padre judío vive en Londres . En 1944, Borchardt fue liberado a su padre, pero en 1946 regresó a Alemania. En 1983, poco antes de su muerte, Borchardt dijo a los escolares alemanes: "Muchos judíos y medio judíos que lucharon por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, consideraron que deberían defender honestamente a su patria mientras sirven en el ejército".

Otro héroe judío fue el coronel Walter Hollander. Durante los años de guerra, recibió las Cruces de Hierro de ambos grados y la rara distinción: la Cruz de Oro alemana. En octubre de 1944, Hollander fue capturado por nosotros, donde declaró su condición de judío. Permaneció en cautiverio hasta 1955, después de lo cual regresó a la República Federal de Alemania y murió en 1972.

También se conoce un caso muy curioso, cuando durante mucho tiempo la prensa nazi colocó en sus portadas una fotografía de un rubio de ojos azules en un casco de acero como el estándar de un representante de la raza aria. Sin embargo, una vez que resultó que Werner Goldberg colocado en estas fotos resultó ser no solo de ojos azules, sino también de ojos azules.

Una identificación posterior de Goldberg reveló que también era judío. Goldberg fue despedido del ejército, y consiguió un trabajo como empleado de una empresa dedicada a coser uniformes militares. En 1959-79, Goldberg fue diputado en la Cámara de Diputados de Berlín Occidental.

El judío nazi más veterano es el diputado Goering, inspector de la Luftwaffe, mariscal de campo Erhard Milch. Para no desacreditar a Milch ante los nazis comunes, el liderazgo del partido declaró que la madre de Milch no tuvo relaciones sexuales con su esposo judío, y que el verdadero padre de Erhard era el barón von Bir. Goering se rió durante mucho tiempo sobre esto: "Sí, hicimos de Milch un bastardo, pero un bastardo aristocrático".

El 4 de mayo de 1945, Milch fue capturado por los británicos en el Castillo de Zierhagen en la costa del Mar Báltico y fue condenado por un tribunal militar a cadena perpetua. En 1951, el plazo se redujo a 15 años y, en 1955, se lanzó temprano.

Algunos de los judíos capturados murieron en cautiverio soviético y, según la posición oficial del Memorial Nacional del Holocausto de Israel y el heroísmo de "Yad Vashem", son considerados víctimas del Holocausto.
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sábado, 4 de mayo de 2019

La Secta de la Muerte Terrorista MEK llega a España de la mano d VOX

Ésta fotografía publicada en RRSS de España aparece en la red oscura de los terroristas takfir:



Servicios de Inteligencia en el anonimato descubrieron una supuesta lista de NAZI SUPREMACISTAS con objetivos a " Eminar" a partir del 29 d Abril en España, Italia y Francia.
De todos es conocida la Alianza de Nazis d Kiev con islamistas.

Ucrania: Dmitri Yarosh, líder del Sector Derecho nacionalista pidió ayuda a los terroristas chechenos


En su declaración publicada en la página de Sector Derecho en la red social Vkontakte, Yarosh señala que "muchos ucranianos” apoyaron a los chechenos contra las tropas rusas “con las armas en la mano” y ahora "llegó la hora de apoyar a Ucrania".

Dicha declaración ha sido firmado por el líder del Sector Derecho Dmitri Yarosh, que insta a Umarov a “intensificar su lucha" y a "no perder la oportunidad única de vencer" a Rusia.
Fuente  TV Rusia
http://actualidad.rt.com/actualidad/view/121266-ucrania-umarov-rusia-radicales

Ucrania: Opositores radicales izan banderas de terroristas sirios y chechenos en Kiev

Banderas de separatistas chechenos y sirios fueron izadas el pasado sábado por radicales ucranianos en la plaza de la Independencia, epicentro de la rebelión antigubernamental en Kiev, junto a la de Ucrania


Una filtración confirma que los francotiradores de Kiev fueron contratados por la oposición, Canciller de Estonia con firma autenticidad.300 mercenarios extranjeros han llegado a Kiev


Abu Omar as-Shishani (ya eliminado el checheno) líder militar del Estado Islámico, EX MILITAR DE UCRANIA , se encargó del traslado de ésta terrorista islamista y otros 500 TAKFIRES para AYUDAR AL SECTOR DERECHO DE UCRANIA, apoyado por los estrados terroristas de la UE-EEUU-Isarel



 Vinculados con Mujahidines-e-Khalq, (grupo terrorista que ha financiado al grupo VOX ) para INICIAR una supuesta  "Jihad (guerra) en España", con
 apoyo de ciertos mandos militares españoles vinculados al grupo político español financiado por ellos, por los  Mujahidines-e-Khalq.

Esta es la captura interceptada, el líder de VOX aparece en un montaje fotográfico como "líder del ejército" alentado por sus "soldados":



Toda esta propaganda bélica no tendría mayor transcendencia en otro país europeo DEMOCRÁTICO, pero estamos hablando d un Estado donde no se depuraron las Fuerza Armadas ni el Ejército, siguieron intactas las redes del fascismo nazi español y europeo, que se refugió en ese Estado FALLIDO controlado desde el exterior.

Un mensaje claramente militar de UNA parte del ejército d España estaría preparando una serie d operaciones encubiertas encaminadas dar un Golpe de Estado de parecidas características al 23-F.

En ésta ocasión, según expertos de inteligencia militar en anonimato, comenzarían por la toma del Palacio de la Generalitat de Catalunya con apoyos MILITARES desde Valencia, Castellón de la Plana y Aragón, en un primer movimiento.

La escalada SURVERSIVA militar sería apoyada por las Bases aéreas, y telecomunicaciones, situada en la provincia de Murcia.

Éstas operaciones contarían con el apoyo del Deep State CIA, cubiertas situadas en Madrid, Sevilla, Málaga y Euskadi.


Maryam Rajavi del MEK con el fundador del partido VOX  Alejo Vidal-Quadras

Para conocer mejor al Grupo Terrorista takfir que financia VOX  ⬇️⬇️
https://elpais.com/politica/2018/12/05/actualidad/1544039867_516671.html

VOX reconoció dicha financiación

https://elpais.com/politica/2019/01/13/actualidad/1547380061_479106.html

Este grupo terrorista coordina operaciones con otros grupos albaneses  retornados d Siria , más otros takfires y, los apoyos d nazis d Kiev, q ya se  ofrecieron, para operaciones terroristas en España, Ver vídeo

'Viva Cristo Rey': Los 300 ucranianos que quieren venir a defender la unidad de España por las armas"

http://videos.elmundo.es/v/0_ir476fze-viva-cristo-rey-los-300-ucranianos-que-quieren-venir-a-defender-la-unidad-de-espana-por-las-armas?uetv_pl=0&count=0

A estos nazis ucranianos habría que añadirles los nazis alemanes residentes en España vinculados al Ala más radical de los Legionarios:

Un neonazi alemán y su fortín de Alicante

El exlegionario alemán Joachim Fiebelkorn, uno de los neonazis más temidos de la segunda mitad del siglo XX, investigado por una masacre en Italia y odiado en Bolivia por su papel como colaborador de la dictadura junto al capitán de la Gestapo Klaus Barbie, tiene un fortín en Alicante donde es arropado por guardias civiles, militares y camaradas legionarios. Le visitamos

En la localidad alicantina de Rojales hay una finca que emula a un castillo fortificado, con sus torretas, almenas, innumerables cámaras de seguridad y dos águilas imperiales custodiando un portón sobre el que se clava una gran bandera de España. En su interior hay un patio en el que un sacerdote celebra misa flanqueado por dos ametralladoras de gran calibre, un Cristo y una imponente Cruz de Hierro alemana. Se trata de un oficio veraniego por el apóstol Santiago, y son más de una docena los miembros de las fuerzas armadas cantando himnos patrióticos en un encuentro que exalta el lema de la Reconquista, “Santiago y cierra España”. La convocatoria ha sido lanzada por la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de la Vega Baja, asociación que celebra aquí actos de corte nacionalista en los que se ve a generales del Ejército y comandantes de la Guardia Civil degustando una paella bajo el retrato de Millán Astray o Francisco Franco. Nada de todo esto sería posible sin la generosidad de su anfitrión, el histórico neonazi alemán Joachim Fiebelkorn. Es el dueño de la finca.

Uniformado como un miembro más de la Legión española, con una prominente barriga, pelo cano y ojos claros, Fiebelkorn se siente desconcertado al ser preguntado por su identidad y su pasado. “¿Cómo has llegado a mí?”, responde inquisitivo. “¿Cómo sabes que esto es mío?”, pregunta clavando sus pequeños ojos azules. A este hombre de familia prusiana nacido el 5 de abril de 1947 en Leipzig la prensa le perdió la pista hace 30 años y, como reconoce él mismo, “me daba por olvidado”. Así las cosas, Fiebelkorn ha rehecho su vida en Rojales, una población contigua a la turística Torrevieja. Un buen lugar para empezar de nuevo, tal y como antes hicieron miles de alemanes, incluyendo a aquellos veteranos del III Reich que, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, se refugiaron en otros rincones de Alicante.
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La Secta de la Muerte Terrorista MEK

Niall Bradley

Mientras cientos de miles de iraníes toman las callesen apoyo a su gobierno y contra las recientes manifestaciones violentas en el país, el comandante en jefe del Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés) informa que los disturbios que se han producido en varias ciudades iraníes durante la última semana están ahora bajo control. Al afirmar que "la nación iraní ha sido blanco de ataques debido a su resistencia contra Estados Unidos y sus lacayos y por su apoyo a las naciones oprimidas en todo el mundo", el General de División Mohammad Ali Jafari también informó que "un gran número de los alborotadores arrestados en el centro de la sedición habían recibido entrenamiento de contrarrevolucionarios y de la organización terrorista Mujahedin-e Khalq [MKO/MEK - Mujahedin del Pueblo de la República Islámica del Irán]".

Cuando el Presidente Rouhani habló ayer con el Presidente francés Macron, instó a Francia a que dejara de acoger al MEK, que tiene su sede en París desde que sus dirigentes huyeron de Irán tras la revolución de 1979. Macron no reconoció el apoyo de su país al MEK, pero sí pidió a Estados Unidos, Arabia Saudí e Israel que moderaran su retórica agresiva. Así como el Observatorio Sirio de Derechos Humanos proporciona a los medios de comunicación occidentales información falsa sobre lo que está ocurriendo allí, y así como Turquía tiene que preocuparse por la red Gulen de quinta columna, con sede en Estados Unidos, Irán tiene que enfrentarse a una organización de expatriados sospechosos a la que Hillary Clinton eliminó de la lista estadounidense de organizaciones terroristas en 2012.

Convencidos de la pura fantasía de que una "revolución democrática" podría ocurrir en un país que celebra elecciones regulares, los medios de comunicación estadounidenses se dedican a "catapultar la propaganda" contra el "régimen islámico" iraní. Fox News dio ayer una plataforma a Alireza Jafarzadeh, subdirector de la oficina de Washington del MEK, en la que urgió al gobierno de Trump a imponer sanciones paralizantes (presumiblemente adicionales a las ya existentes) y a reconocer a su organización como el nuevo gobierno de Irán.

La heroica historia de un justiciero subordinado luchando por ideales nobles contra un régimen tiránico ha impulsado a la clase política estadounidense (de derecha e izquierda, incluyendo algunos de los supuestos medios alternativos antiglobalistas) a proclamar su apasionado apoyo a la "oposición iraní", a la que describen como caballeros de blanca armadura democráticos que luchan contra los déspotas teocráticos que gobiernan Irán. Pero una mirada más de cerca a la "mejor opción" que algunos occidentales han presentado como los "salvadores" de Irán revela una historia muy diferente.

¿Qué es el MEK?

El MEK tiene una historia inusual y sangrienta. Como todos los movimientos revolucionarios, comenzó con nobles intenciones de liberar a un pueblo del yugo del imperialismo, pero sufrió una serie de metamorfosis. Hoy está dominado por el culto a la personalidad de sus dirigentes, Massoud y Maryam Rajavi, que han supervisado su transición de un movimiento antisionista, antiimperialista, pseudo-islámico y marxista revolucionario a una extraña secta terrorista suicida cuyos miembros creen que sus líderes son los gobernantes divinos de Irán en espera; una creencia que sus líderes han inculcado con éxito en los círculos políticos occidentales. (De hecho, puede que Massoud Rajavi ya no esté vivo, pero su esposa aún dirige públicamente la organización).

El MEK se asoció con el ayatolá Khomeini para derrocar al Sha, pero perdió el apoyo del clero iraní cuando el conflicto se calmó tras la Revolución Islámica de 1979. Khomeini impidió que los líderes del MEK se presentaran en las primeras elecciones presidenciales post-revolucionarias. El MEK respondió organizando manifestaciones contra los Khomeini, que provocaron una violenta reacción violenta del nuevo gobierno e iniciaron un círculo vicioso de ataques y represalias que condujeron al encarcelamiento, la tortura y la muerte de miles de iraníes a principios de los años ochenta, predominantemente personas de tendencia izquierdista.

En total, unos 10.000 iraníes han sido asesinados por el MEK en su guerra contra los mulás. Entre sus víctimas de alto perfil en bombardeos devastadores se encuentran altos funcionarios iraníes, entre ellos el presidente Rajai y el primer ministro Mohammad Javad Bahonar en 1981. Varios dirigentes del MEK fueron detenidos y ejecutados. Rajavi y sus seguidores huyeron al exilio en Francia. Mientras reconstruía la organización en París, Massoud Rajavi decidió que necesitaba un socio para dirigir las cosas conjuntamente con él. Cuenta la historia que Mayriam Rajavi se convirtió en su esposa después de que un diputado de la organización se divorciara "voluntariamente" de ella para que pudiera casarse con Massoud.

Esta extraña movida tuvo como eco una serie de medidas extremas que transformaron a la organización en la secta en la que se ha convertido hoy. A todas las parejas casadas se les dijo que debían divorciarse. Sus hijos fueron enviados a hogares de acogida con miembros de MEK en células en el extranjero. Los dos sexos fueron separados físicamente, tanto en Irak como en Francia, incluyendo a todos los niños desde el nacimiento. Se prohibió el contacto visual entre los sexos. Se organizaron sesiones diarias y semanales en las que los miembros confesaban sus pensamientos más íntimos, incluyendo sus sentimientos hacia otros miembros. Todas las emociones debían ser canalizadas hacia la adoración de sus líderes, los Rajavis, y "la lucha revolucionaria para liberar Irán". En esencia, cienciología para los musulmanes.

El MEK es menospreciado por la mayoría de los iraníes debido a su colaboración con Saddam Hussein durante la guerra entre Irán e Irak en la década de 1980, que le costó a Irán un millón de muertes. Las autoridades iraníes se refieren al movimiento como "Munafiquines", que significa "hipócritas", un juego de palabras con "Mujahidines". El MEK se ha estado posicionando como la oposición al gobierno iraní, y a Maryam Rajavi le gusta que se la llame Presidenta de Irán. Sin embargo, incluso el Movimiento Verde (un grupo iraní de la "revolución del color"), que acumuló un apoyo significativo en Irán en el período previo a las elecciones presidenciales de 2009 (gracias al dudoso apoyo de las agencias de inteligencia occidentales), se ha distanciado de la secta. Zahra Rahnavard, esposa del candidato presidencial reformista Mir-Hossein Mousavi, ha declarado categóricamente que "el Sr. Mousavi, el Sr. Khatami, el Sr. Karroubi y todos nosotros dentro del Movimiento Verde no consideramos que el MEK sea parte del Movimiento Verde".

A finales de la década de 1980, los Rajavis habían agrupado una fuerza fuertemente armada, unos 14.000 efectivos, que llevó a cabo ataques en Irán. Hacia el final de la guerra entre Irán e Irak, el 26 de julio de 1988, seis días después de que el ayatolá Khomeini anunciara su aceptación de una resolución de alto al fuego negociada por la ONU, Massoud Rajavi ordenó que sus fuerzas cruzaran la frontera en una misión suicida llamada Operación Luz Eterna. Su convoy de tanques llegó hasta la ciudad iraní de Islamabad-e Gharb, a la que devastaron hasta la ruina antes de que la aplastante potencia de fuego iraní los obligara a regresar a Irak. La última gran ofensiva del MEK se llevó a cabo contra los kurdos iraquíes en 1991, cuando se unió a la brutal represión de la rebelión kurda por parte de Saddam Hussein. Maryam Rajavi supuestamente le dijo a sus leales súbditos: "Llévense a los kurdos bajo sus tanques y guarden sus balas para los Guardias Revolucionarios Iraníes".

Cuando Saddam Hussein perdió el apoyo de Occidente en la Primera Guerra del Golfo, los Rajavis reconfiguraron su organización. Ellos empezaron a presentarle una imagen más benigna a Occidente, enfocando su energía en la diseminación de propaganda y presionando a los funcionarios occidentales. Al mismo tiempo, su rama militar llevó a cabo ataques violentos contra objetivos iraníes en Occidente, siendo el más espectacular de ellos la oleada de ataques coordinados el 5 de abril de 1992, cuando los fieles creyentes del MEK irrumpieron en las misiones diplomáticas iraníes, tomaron rehenes y destruyeron gravemente sus instalaciones en la ciudad de Nueva York, Canadá, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Suiza, los Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Noruega y Australia.

Poco después de que el Departamento de Estado estadounidense incluyera al MEK en su lista de organizaciones terroristas en 1997, apareció un informe esclarecedor en The Iran Brief, una publicación mensual privada leída en los círculos de Washington. El informe describe algunos de los hallazgos de la Operación Suture, una investigación del FBI sobre las actividades del MEK en Estados Unidos, que determinó que la organización había instalado cientos de empresas de fachada en Estados Unidos a través de las cuales, entre otras cosas, compraba activamente favores políticos.

Maryam Rajavi con Rudolf Giuliani, quien ha dicho en numerosas ocasiones: "El MEK es la única forma de detener a Irán".

El hecho de que los congresistas estadounidenses estuvieran aceptando sobornos no es algo fuera de lo común, pero recibir contribuciones en efectivo para sus campañas de parte de una organización oficialmente reconocida como terrorista, que era extremadamente amigable con, y financiada por, Saddam Hussein, en un momento en que los medios de comunicación estadounidenses estaban pintando a Saddam como "El Nuevo Hitler", es bastante extraordinario. Aparentemente, los congresistas fueron engañados por los hábiles esfuerzos de los Rajavis para distanciar su sangrienta guerra contra Irán de su "nueva misión" de crear conciencia sobre las violaciones de los derechos humanos en Irán. Pero no todos fueron engañados.

Según un informe del FBI de agosto de 2002 enviado a Francis Taylor, Coordinador para la Lucha contra el Terrorismo del Departamento de Estado estadounidense, el FBI ejecutó una orden para registrar las oficinas del MEK en Falls Church, Virginia, a 5 millas del cuartel general de la CIA en Langley. El FBI estaba investigando cómo los diversos frentes (MEK, PMOI, MKO, NLA, NCRI, etc.) se relacionaban entre sí. El informe del FBI denominó que la sede central de la organización estaba en Rue des Gords 17, Auvers-sur-Oise, en las afueras del noroeste de París, Francia. Entre las informaciones interesantes que descubrieron se mencionó que todas las llamadas a la oficina del MEK en el Club Nacional de Prensa en Washington, DC, fueron enviadas a la dirección de Falls Church y que el periódico oficial de la organización (el Mojahed Weekly) era elaborado allí. El FBI también incautó publicaciones que contenían detalles de las actividades militares del NLA, manuales de entrenamiento, mapas de operaciones y cheques en blanco firmados utilizados para pagar los gastos de sus representantes y financiar sus actividades. Contrariamente a lo que los líderes del MEK les decían a sus reclutas ingenuos y dignatarios de Washington, el FBI llegó a la conclusión inequívoca de que "el NRCI funciona como un seudónimo del PMOI/MEK, a pesar de las afirmaciones que estas entidades hacen públicamente que pueden engañar a quienes no pertenecen a ellas e incluso a algunos de los que están dentro de las mismas".

Esto le importaba al FBI porque, 5 años antes, en 1997, a pesar de haber sobornado al entonces Vicepresidente Al Gore mientras estaba en campaña con los Clinton en 1992, el MEK fue oficialmente catalogado como una "FTO" (Organización Terrorista Extranjera, por sus siglas en inglés) por el Departamento de Estado estadounidense porque había asesinado a tres oficiales militares estadounidenses y tres contratistas de defensa en Irán en la década de 1970, era sospechoso de numerosos otros intentos de asesinato de ciudadanos estadounidenses y estaba atacando objetivos iraníes en EEUU y Europa. Esto llevó al FBI a iniciar en 2004 una investigación criminal (Operación Eastern Approach) sobre las actividades del MEK en Estados Unidos.


Entrenamiento de MEK en el campo de Ashraf en Irak

A través de escuchas telefónicas, las oficinas del FBI en Los Ángeles descubrieron que el MEK estaba planeando atentados con bombas desde su sede en París y que su actividad de recaudación de fondos había aumentado desde que fue proscrito en 1997. El dinero obtenido por coerción a los iraníes ricos expatriados en EEUU y a través del narcotráfico hacia EEUU estaba siendo "transferido al extranjero a través de una compleja operación internacional de lavado de dinero que utiliza cuentas en Turquía, Francia, Bélgica, Alemania, Noruega, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos". Aunque sólo un afiliado del MEK fue sentenciado en el caso de EE. UU. contra Tabatabai, cientos de miembros del MEK fueron arrestados o interrogados por el FBI en operaciones conjuntas con la inteligencia alemana y francesa. El FBI llegó a la conclusión de que "esta organización [MEK] presiona sistemáticamente a miembros inadvertidos del Congreso con el pretexto de los derechos humanos en Irán".

El FBI descubrió además que la organización estaba adquiriendo equipo y pasaportes falsos a través de Estados Unidos y Europa para que otros miembros cometieran actos de terrorismo en Irán. La organización designa rangos al estilo militar para sus miembros con base en su lealtad, utiliza complejos métodos de comunicación diseñados para ocultar sus rastros y opera en gran medida como, según la comunidad de inteligencia de EEUU, lo hace el Hezbolá, con células dentro de las células y los recursos para cumplir con las tareas. Sin embargo, a diferencia de las redes "al Qaeda" o "Estado Islámico" (que son en gran medida maquinaciones engañosas en las que el FBI se infiltra en grupos de musulmanes desempleados, les paga grandes sumas de dinero, les da equipo para fabricar bombas y los atrapa sugiriéndoles que hagan estallar monumentos públicos), la red terrorista del MEK es real.

El campamento parisino del MEK consiste esencialmente en una serie de edificios que forman un complejo, fuertemente custodiado por puestos de control de seguridad armados. Esto es aparentemente para proteger a sus miembros de la "amenaza iraní", pero uno sospecharía que esto en realidad se requiere para evitar que los miembros de la secta escapen. En una entrevista que Massoud Rajavi concedió a Corriere della Sera en 2002, el periodista describió el nivel de seguridad que presenció allí:

Su morada [de Rajavi] en Auver-sur-Oise, en los suburbios parisinos, se parece mucho a una fortaleza. Hay un muro alto que lo mantiene oculto a los ojos suspicaces. Hay alambres de púas de alto voltaje alrededor, así como reflectores en las paredes que iluminan los alrededores. El camino hacia la villa de Massoud Rajavi (centro de mando) está controlado por dos puestos de control franceses equipados con ametralladoras. La única entrada a la villa está custodiada por las propias fuerzas Mujahidines.

En junio de 2003, cuando un tribunal francés dictaminó que el MEK y sus numerosos grupos de ataque constituían una organización terrorista, la policía antiterrorista francesa allanó varias de sus oficinas en París y sus alrededores, incluido el cuartel militar de Auvers-sur-Oise, arrestando a 160 de sus miembros y confiscando millones de euros. Nicolas Sarkozy, entonces ministro del Interior, expresó su preocupación porque el MEK "quería hacer de Francia su base de apoyo, sobre todo tras la intervención en Irak", mientras que Pierre de Bousquet de Florian, jefe del servicio de inteligencia nacional francés, advirtió que el grupo estaba "transformando su centro de Val d'Oise en una base terrorista internacional". (Sus preocupaciones eran, por supuesto, poco sinceras, dado que esto ya había sido así durante más de una década, pero expresan los sentimientos encontrados de los líderes occidentales acerca de la existencia de una organización tan peligrosa).

Las células del MEK de toda América del Norte y Europa se pusieron en acción y enviaron a sus devotos a protestas coordinadas. 40 miembros de la secta se declararon en huelga de hambre. Asistidos por otros devotos, otros 16 se prendieron fuego, dos de ellos fatalmente. Maryam Rajavi y el resto de la dirección francesa del MEK fueron liberados inmediatamente. Sea lo que fuere que se le dijo al presidente francés Jacques Chirac, él desistió inmediatamente. Desde entonces, los siguientes gobiernos franceses han dejado en paz al MEK.

Cómo comenzó el mito de las armas nucleares iraníes

Se puede tener una idea de cuán instrumental es el MEK cuando se ve su papel en la propagación de las narrativas occidentales sobre Irán. Tres meses antes de la sentencia del tribunal francés y las redadas policiales, en marzo de 2003, EEUU lanzó la Operación Libertad Iraquí. Mientras Bush se pavoneaba sobre la cubierta del USS Lincoln frente a un cartel que declaraba "Misión cumplida" en Irak, algo muy interesante se estaba llevando a cabo en segundo plano, algo que sólo se reveló cuatro años más tarde, en el 2007, en un programa de Newsnight de la BBC. Llamémoslo "el tratado original con Irán".

Al darse cuenta de que le interesaba evitar que Irak entrara en una guerra civil total, el gobierno iraní envió una carta a la Casa Blanca ofreciendo lo siguiente:
Irán aprovecharía su influencia para apoyar la estabilización en Irak
Irán abriría su programa de energía nuclear civil a inspecciones internacionales completas
Irán pondría fin a su apoyo a Hamás y Hezbolá

A cambio, Irán solicitó lo siguiente:
Detener el comportamiento hostil de EEUU
La abolición de todas las sanciones económicas
En particular, la persecución de los dirigentes del MEK y la repatriación de sus miembros

El entonces Vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney rechazó la oferta.

Todo estaba allí: Irán estaba preparado para cooperar con Estados Unidos en Irak, cooperar con Israel y Estados Unidos en Palestina, Siria y Líbano, y permitir la total transparencia de su programa nuclear... si tan solo Estados Unidos desistiera de acoger a terroristas del MEK. Aparentemente, el Departamento de Estado estadounidense quiso aceptarlo, pero algunos neoconservadores frustraron el acuerdo.

Basta pensar en las ramificaciones de esta negativa norteamericana a aceptar lo que equivalía a una extraordinaria rama de olivo. La "misión cumplida" de Estados Unidos se convirtió en un festival de matanza de diez años que engendró el Estado Islámico. La invasión israelí del Líbano nunca se habría producido porque Hezbolá habría dejado de existir como fuerza de combate. Y la Operación Plomo Fundido nunca habría ocurrido porque Hamás nunca habría llegado al poder en Gaza.

Pero una vez más, no podemos olvidar lo provechosa que es la guerra para los belicistas, lo mucho que Israel necesita estar rodeado de enemigos hostiles, y lo lejos que Arabia Saudí está dispuesta a llegar para mantener su posición inmerecida en Medio Oriente al sabotear el desarrollo económico pacífico iraní.

Pero lo que está realmente retorcido aquí es que las tres ofertas específicas hechas por Irán en 2003 se convirtieron más tarde en las mismísimas condiciones que EEUU dijo que Irán debía cumplir si quería evitar el aumento de las sanciones y la amenaza de ataques aéreos contra sus instalaciones nucleares por parte de EEUU y sus aliados, seguidos de una verdadera guerra total.

Entonces, ¿por qué los iraníes y los estadounidenses no volvieron a examinar la oferta original y se pusieron de acuerdo?

Porque desde la caída del régimen de Saddam Hussein en 2003, el engañoso MEK se ha ocupado de venderle al mundo el equivalente iraní del la Gran Mentira de las armas de destrucción masiva. Fue el MEK quien le dijo a la Casa Blanca de Bush que Irán estaba construyendo armas nucleares en secreto. De hecho, al menos 20 "revelaciones sorprendentes sobre el programa de armas nucleares de Irán" procedieron del MEK. Así es, el incesante aluvión de propaganda sobre las intenciones de Irán con respecto a su programa nuclear se debe a la información falsa proporcionada a las administraciones estadounidenses por una secta chiflada de culto a la personalidad que presiona a todas las administraciones estadounidenses (la de Trump es sólo la última) para derrocar al gobierno iraní en su nombre.

Nuestro tipo de terroristas

Anne Singleton, ex miembro del MEK, ha informado que cuando Massoud Rajavi se dio cuenta de que Saddam ya era historia, se puso en contacto con los estadounidenses y prometió una cooperación plena a cambio de protección. En abril de 2003, EEUU anunció públicamente que había negociado un acuerdo con los Rajavis mediante el cual el MEK trasladaba su lealtad de Saddam Hussein hacia el gobierno estadounidense.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos aparentemente entendió que la cooperación con el MEK era una mala noticia y quiso desmantelar sus campamentos, pero el Pentágono quería mantenerlos operativos porque la CIA se dio cuenta de que serían útiles como instrumentos contra Irán. Este cisma se puso de manifiesto en un artículo de Sunday Telegraphde 2007 en el que se reportaba que "una facción del Departamento de Defensa estadounidense quiere desatar al MEK". Esta "facción" ha mantenido vivo al MEK desde que Saddam fue destituido del poder. Cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó en 2007 un presupuesto de 400 millones de dólares para orquestar un cambio de régimen en Irán, la "facción" se aseguró de que el MEK fuera el mayor receptor de los fondos.

Seymour Hersh escribió en el New Yorker en 2012 que, del 2005 al 2008, el Comando Conjunto de Operaciones Especiales de los Estados Unidos llevó a cabo un entrenamiento para miembros de esta secta, misma que en aquel entonces era designada como una organización terrorista extranjera, en un "centro de entrenamiento de contrainteligencia" en el desierto al norte de Las Vegas. La fuente de Hersh le dijo que el propósito de perturbar el programa de energía nuclear iraní no era "eliminar a Einsteins" sino "afectar la psicología y la moral iraníes" al "desmoralizar todo el sistema". Esto se extendía a los ataques contra oleoductos y gasoductos, refinerías de petróleo, infraestructura de transporte y ataques a civiles mediante bombardeos indiscriminados. Las operaciones eran "realizadas principalmente por el MEK a través de enlaces con los israelíes". Incluso el virus israelí Stuxnet, que paralizó los sistemas informáticos iraníes, fue liberado por un agente del MEK.

Ahora podemos empezar a entender cómo este jugador relativamente pequeño se convirtió en la organización que dio a conocer la noticia de que Irán había estado "ocultando en secreto" las instalaciones de enriquecimiento de uranio a la IAEA durante dos décadas. Sacando provecho de la cuestión de las supuestas armas nucleares de Irán, la red del MEK se centró en decirle a los halcones cobardes neoconservadores en Washington exactamente lo que los israelíes querían que escucharan. Con el aspecto externo del NCRI o el PMOI, la secta ha venido celebrando libremente conferencias de prensa en el Club Nacional de Prensa de Washington, DC, en Londres, Nueva York, París y Bruselas, donde citan sus "fuentes anónimas" (probablemente el Mossad) y presentan la más reciente "información de inteligencia" sobre Irán.

Los gobiernos iraquíes de la posguerra insistieron en múltiples ocasiones que querían que la secta se retirara del país lo antes posible. Las familias de los aproximadamente 3.000 miembros que quedaban en Irak que habían sufrido un lavado de cerebro mantuvieron vigilias diarias a las puertas del inmenso complejo de Ashraf en el desierto hasta su eventual expulsión de Irak en 2016, cuando Reuters informó que el último grupo de 280 terroristas MEK se trasladó a Albania, en una medida que fue gestionada por los EEUU a través de la Agencia de Refugiados de las Naciones Unidas. Aproximadamente otros 2.000 habían dispersado antes a una docena de países de la UE.

En agosto del año pasado, una delegación de altos senadores estadounidenses se reunió con Maryam Rajavi y otros líderes del MEK en Tirana, Albania. ¿Qué podrían haber estado planeando?

Miembros del Senado de los Estados Unidos se reúnen con líderes del MEK en Tirana, Albania, el 16 de agosto de 2017.

El MEK presenta un interesante ejemplo de cómo las fuerzas subsidiarias (mercenarios, efectivamente) pueden moverse en el tablero de ajedrez global. En mayo de 2013, Le Figaro informó que dos miembros de la organización fueron encontrados muertos en Idlib, Siria, citando a un "miembro del Parlamento Europeo en contacto con los rebeldes antigubernamentales". En agosto de ese año, Qassem Al-Araji, miembro de la Comisión de Seguridad del Parlamento Iraquí, confirmó que el MEK participaba en la guerra para derrocar a Assad en Siria. Si bien en términos generales se cuidaron de ajustar su propaganda a las narrativas occidentales, The Nation reportó que cuando el EI tomó la ciudad de Mosul en 2015, "un sitio web de MEK relató triunfalmente la conquista, refiriéndose al EI como "fuerzas revolucionarias".

Maryam Rajavi se ha convertido en la cara pública de la organización en Occidente, donde durante más de una década ha sido anfitriona de conferencias en Washington, París, Bruselas y otros lugares. El objetivo inicial del MEK era conseguir ser eliminado de la lista de organizaciones terroristas de EEUU; algo que Hillary Clinton hizo por ellos en 2012. Pero ahora busca nada menos que su regreso triunfal a Teherán como el nuevo régimen. Mientras lamentaba la difícil situación del MEK en una conferencia de alto nivel en París en 2012, el ex director de la CIA, Porter Goss, dijo ante una gran multitud de simpatizantes del MEK que "una vez que atravesemos las primarias republicanas, creo que es una certeza que este tema [del MEK] se convertirá en un tema central porque simboliza todos los valores que queremos abordar en esta elección sobre seguridad nacional y derechos humanos".

Otros oradores que pronunciaron discursos apasionantes en nombre del MEK en la conferencia de París en 2012 fueron el ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani; François Colcombet, alto magistrado francés y fundador del Comité francés para un Irán democrático; Philippe Douste-Blazy, Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas y ex Ministro de Asuntos Exteriores francés; el general estadounidense Hugh Shelton, ex presidente del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos; el juez Michael Mukasey, ex jefe de Estado Mayor de los Estados Unidos; Ingrid Betancourt, candidata presidencial colombiana; Yves Bonnet, ex jefe de la lucha antiterrorista francesa; John Sano, ex director adjunto del Servicio Clandestino Nacional de la CIA; el general David Phillips, ex comandante de la policía militar estadounidense; Geir Haarde, ex primer ministro islandés; Aiham Samarrae, ex ministro del gabinete iraquí; Carlo Ciccioli, miembro del parlamento italiano; Lord Ken Maginnis, miembro de la Casa de Representantes del Reino Unido; André Glucksmann, miembro de New France Philosophers; y William Bourdon, destacado jurista francés.

Ésa es la lista de oradores que encontré en una sola conferencia; han habido muchas otras reuniones y conferencias, año tras año, innumerables videos que se publican en YouTube. No es de extrañar que el MEK haya estado pagando a cada uno de estos oradores enormes honorarios, con el dinero aparentemente procedente de Arabia Saudí e Israel.

Si el MEK representa a la "oposición democrática" que EEUU e Israel quieren que tome el poder en Irán, y suponiendo que esta organización y sus poderosos patrocinadores estén actualmente involucrados en la utilización de la disensión dentro del país, entonces me perdonarán por no apoyar la desaparición de otro gobierno de Medio Oriente ante fanáticos trastornados que harían literalmente cualquier cosa por alcanzar el poder.
Fuente http://elespiadigital.com/



jueves, 25 de abril de 2019

GLADIO La guerra secreta en España por Daniele Ganser

La guerra secreta en España
por Daniele Ganser

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, Washington y Londres, que no habían tenido el menor escrúpulo en permitir que el general Franco acabara con la República Española, tampoco tuvieron el menor reparo en establecer una alianza con el Caudillo. Madrid se convirtió en la base de retaguardia de diversas organizaciones criminales y en Las Palmas incluso se abrió un centro de entrenamiento para la guerra secreta. Como la dictadura franquista se mantenía en el poder únicamente gracias al apoyo de los anglosajones, todos los miembros de su gobierno provenían del Gladio. Al morir el Caudillo, la condición previa del tránsito hacia la democracia fue que se mantuvieran las bases militares estadounidenses en España y que el país se incorporara a la OTAN. El Gladio pasó entonces a la clandestinidad, sin abandonar por el poder.

Este artículo es la continuación de:
1. «Cuando el juez Felice Casson reveló la existencia del Gladio…»
2. «Cuando se descubrió el Gladio en los Estados europeos…»
3. «Gladio: Por qué la OTAN, la CIA y el MI6 siguen negando»
4. «Las cloacas de Su Majestad»
5. « La guerra secreta, principal actividad de la política exterior de Washington »
6. « La guerra secreta en Italia »
7. « La guerra secreta en Francia »





El Fuhrer Adolfo Hitler y el Caudillo Francisco Franco.

En el caso de España, la guerra de la derecha contra la izquierda y los comunistas no se desarrolló en forma de guerra secreta. Fue una guerra abierta y brutal que duró 3 años y dejó 600 000 víctimas en total, tantas como la Guerra de Secesión en Estados Unidos. El historiador Víctor Kiernan observa con bastante agudeza que un «ejército, supuestamente encargado de garantizar la seguridad de la nación, puede comportarse a veces como un perro guardián que muerde a la gente que debería proteger». Pudiera pensarse que ese análisis se inspira en los ejércitos secretos stay-behind. Con esa frase. Kiernan describía sin embargo el principio de la Guerra Civil española, que comenzó el 17 de julio de 1936, cuando un pequeño grupo de militares conspiradores trataron de tomar el poder. Cierto es que «los generales españoles tienen, al igual que sus primos de Sudamérica, la mala costumbre de meterse en política» [1].

El golpe de Estado militar del general Franco y sus cómplices se produjo después de que la izquierda reformadora de Manuel Azada ganara las elecciones del 16 de febrero de 1936 y aplicara numerosos programas a favor de las capas más desfavorecidas de la sociedad. Para la poderosa y mal controlada casta militar española, España estaba entonces a punto de caer en manos de los socialistas, los comunistas, los anarquistas y otros izquierdistas anticlericales. Muchos, en las filas del ejército español, estaban convencidos de que tenían que salvar el país de la amenaza roja del comunismo que provocaba purgas y asesinatos masivos en la URSS de Stalin. Algunos historiadores, entre ellos el propio Kiernan, son menos indulgentes cuando analizan las causas de la guerra de España. Estiman que «los culpables no podían estar más a la vista (…) El caso de España es muy sencillo. Un gobierno democráticamente electo fue derrocado por el ejército. No era difícil tomar partido. De un lado, los pobres. Del otro, los fascistas, los poderosos, los grandes terratenientes y la Iglesia.» [2]

En Grecia, el putsch de 1967 permitió a los militares tomar el poder en menos de 24 horas. Pero en la España de 1936, la oposición de la población civil española fue tan masiva que la República luchó por espacio de 3 años antes de que Franco lograra instaurar la dictadura militar. La lucha fue larga e intensa, no sólo porque numerosos ciudadanos tomaron las armas contra el ejército sino también porque 12 Brigadas Internacionales se formaron espontáneamente para respaldar la resistencia republicana contra Franco. Hecho único en la historia mundial, jóvenes idealistas, hombres y mujeres, provenientes de más de 50 países, se incorporaron voluntariamente a las Brigadas Internacionales, que reunieron finalmente entre 30 000 y 40 000 miembros. La mayor parte eran obreros, pero había también profesores, enfermeras, estudiantes y poetas que iban a luchar por España. «Era realmente muy importante estar allí, en aquel momento histórico, y ayudar. Realmente fueron los años más importantes de mi vida», comenta, 60 años más tarde, Thora Craig, una enfermera británica nacida 1910. Robert James Peters, nacido en 1914, yesista de profesión, declaró: «Si alguna vez hice algo útil en mi vida, seguramente fue aquello.» [3]





Miembros de las Brigadas Internacionales (en este caso, de la Brigada Lincoln).

A pesar del apoyo de las Brigadas Internacionales, los socialistas y comunistas españoles no lograron impedir el golpe de Estado de Franco ya que este último tuvo el respaldo de Mussolini y de Hitler, además de beneficiarse con la decisión de no intervenir que tomaron los gobiernos de Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos. Estimando que el comunismo español era para ellos más peligroso que un dictador fascista, los mencionados gobiernos asistieron impávidos a la muerte de la República Española. En el contexto de los primeros momentos de la Segunda Guerra Mundial, mucho se escribió sobre el fracaso de los primeros ministros del Reino Unido y Francia –Chamberlain y Daladier– en detener a Hitler y Mussolini en septiembre de 1938. Pero hubo bastante menos comentarios sobre el silencioso respaldo de Londres y París al anticomunismo italiano y alemán. Mientras la Unión Soviética armaba a los defensores de la República española, Hitler y Mussolini enviaron a España más de 90 000 soldados armados y entrenados. La aviación alemana fue además responsable de verdaderas masacres, como el bombardeo contra la aldea de Guernica, inmortalizado por Picasso. Como resultado, el gobierno británico enterró definitivamente la República Española, el 27 de febrero de 1939, al otorgar su definitivo reconocimiento al régimen de Franco. Al garantizar la neutralidad de España en la futura guerra, Hitler y Mussolini garantizaban también la seguridad de su flanco oeste. Mientras la lucha contra el comunismo seguía desarrollándose a escala europea con los repetidos intentos hitlerianos de invasión contra la Unión Soviética –intentos fracasados, pero al precio de un considerable número de víctimas–, el dictador Franco devolvió el favor a las potencias del Eje enviando su División Azul a Rusia a luchar junto a la Wehrmacht.





El general Francisco Franco (al centro) con el general Emilio Mola (a la derecha).

Después de la Segunda Guerra Mundial, los enemigos comunistas internos en Europa Occidental eran comúnmente llamados «Quintas Columnas». Aquel término había sido utilizado originariamente para designar los ejércitos secretos fascistas durante la guerra civil española y el primero en utilizarlo fue el general franquista Emilio Mola. Como en octubre de 1936 –3 meses después del golpe de Estado de Franco– Madrid seguía en manos de los republicanos y de las Brigadas Internacionales, Franco ordenó a Mola tomar la capital combinando la astucia y la fuerza bruta. Horas antes del asalto, en una manipulación que se hizo legendaria, Mola anunció a la prensa que disponía de 4 columnas, en espera fuera de la ciudad, y que una «quinta columna» de partidarios de Franco ya se encontraba dentro de Madrid. Al no portar uniformes ni insignias y ser así capaces de moverse sin problemas entre los enemigos de Franco, los miembros de aquella «quinta columna» infiltrada eran, según Mola, los más temibles de todos sus combatientes.

Aquella estrategia resultó eficaz ya que sembró el miedo y la confusión entre los comunistas y los socialistas que defendían Madrid. «La policía emprendió en la noche de ayer un registro sistemático en todos los inmuebles de Madrid en busca de rebeldes [franquistas]», reportó el New York Times al día siguiente de la declaración de Mola. Aquellas órdenes eran resultado «aparentemente de un reciente anuncio del general Emilio Mola a través de la emisora radial de los rebeldes. Afirmó que contaba con 4 columnas de tropas posicionadas fuera de la ciudad y con una quinta columna que esperaba la entrada [de las anteriores], escondida dentro de la capital.» [4] A pesar de que el asalto dirigido por el general Mola resultó en definitiva un fracaso, el temor a la famosa quinta columna de hombres de la extrema derecha persistió a lo largo de toda la guerra. Mike Economides, un comandante chipriota de las Brigadas Internacionales, acostumbraba a informarle a los nuevos reclutas que la guerra de España se estaba librando en dos frentes, con «el enemigo delante y la quinta columna detrás» [5].

El término «quinta columna» sobrevivió a la guerra civil española y sirvió desde entonces para designar a los ejércitos secretos o grupos subversivos armados que operan clandestinamente dentro de la zona de influencia de su enemigo. Durante la Segunda Guerra Mundial, Hitler creó quintas columnas nazis encargadas de preparar el terreno, en Noruega y en otros países, para facilitar la invasión por parte del ejército regular alemán. Después de derrotar a Alemania, el bloque occidental y la OTAN se adueñaron de la expresión y la adaptaron al contexto de la guerra fría. El término «quinta columna» se empleó entonces para designar los ejércitos secretos comunistas. Muy pronto los especialistas en operaciones de guerra clandestina denunciaron «la rapidez del “mundo libre” en permitir que proliferaran en su territorio las quintas columnas comunistas» [6]. No fue hasta 1990 que finalmente se supo que probablemente la mayor red de quintas columnas de la historia era la red stay-behind de la OTAN.

Franco gobernó España con mano de hierro. Desde 1936 hasta su muerte, en 1975, no se organizó ni una elección libre en España. Entre los arrestos arbitrarios, los simulacros de juicios, la tortura y los asesinatos, era mínimo el peligro de que los comunistas o los socialistas lograran ganar influencia. Es por ello que al ser interrogado sobre la existencia de Gladio en España, Calvo-Sotelo, quien había sido primer ministro entre febrero de 1981 y diciembre de 1982, respondió con una mezcla de ironía y amargura que bajo la dictadura de Franco «Gladio era el gobierno». Alberto Oliart, ministro de Defensa del gobierno de Calvo-Sotelo, hizo una observación similar al calificar de «pueril» el hecho de preguntarse si la España franquista también había tenido un ejército secreto de extrema derecha ya que «aquí, Gladio era el gobierno» [7].

En el contexto de la guerra fría, Washington no se alió inmediatamente al criminal Franco. Por el contrario, después de las muertes de Hitler y de Mussolini, algunos elementos de la OSS estimaban que la siguiente etapa de la lucha antifascista era lógicamente el derrocamiento del Caudillo. Fue así que, en 1947, precisamente en momentos en que acababa de crearse la CIA, la OSS emprendió la «Operación Banana». Anarquistas catalanes recibieron entonces ciertas cantidades de armas y desembarcaron en las costas españolas con el objetivo de derrocar el régimen franquista. Parece, sin embargo, que no hubo entre los anglosajones un verdadero consenso en cuanto a la necesidad política de deshacerse de Franco, a quien algunos, en Londres y Washington, veían más bien como una importante carta de triunfo. Finalmente, el MI6 británico acabo informando a los servicios secretos españoles sobre la existencia de la Operación Banana. Los rebeldes fueron arrestados y fracasó así el «contragolpe de Estado» [8].





El almirante español Carrero Blanco, miembro del Opus Dei y oficial de enlace de Gladio, presta juramento sobre la Biblia ante el Caudillo Franco junto a su gobierno.

En 1953, Franco consolidó su posición en la escena internacional al firmar con Washington un pacto que permitía a Estados Unidos el despliegue de misiles, tropas, aviones y antenas SIGINT (Signals Intelligence) en territorio español. En reciprocidad, Estados Unidos sacó a España de su aislamiento internacional convirtiéndola en 1955, a pesar de la oposición de muchos países, comenzando por la Unión Soviética, en miembro de la Organización de Naciones Unidas. Como muestra de respaldo a la «muralla contra el comunismo» que era España, el secretario de Estado John Foster Dulles, hermano del director de la CIA Allen Dulles, se reunió con Franco en diciembre de 1957 y el hombre de confianza del Caudillo, Carrero Blanco, puso especial cuidado en cultivar las relaciones entre la dictadura española y la CIA. A fines de los años 1950, «las relaciones se habían fortalecido, convirtiendo el aparato de inteligencia de Franco en uno de los mejores aliados de la CIA en Europa» [9].

Al igual que los dictadores de Latinoamérica, Franco se había convertido en un aliado de Washington. Tras las bien cerradas puertas de una oficina de enlace político situada en los pisos superiores de la embajada de Estados Unidos en Madrid, el jefe de la estación local de la CIA y su equipo de acción clandestina seguían de cerca la vida política española y la moldeaban. Siguiendo el comportamiento típico de los oligarcas, Franco se enriqueció y garantizó su control sobre el poder instaurando una jerarquía basada en los privilegios y la corrupción. Autorizaba la obtención de enormes beneficios provenientes de negocios sucios a sus más cercanos colaboradores, quienes a su vez beneficiaban a sus propios subordinados, y así sucesivamente… Toda la estructura del poder militar tenía que contar con la aprobación del Caudillo y dependía de él para sobrevivir [10].

En ese contexto, el ejército y los servicios secretos españoles prosperaron fuera de todo control y se dedicaron al tráfico de armas y de estupefacientes, así como al terrorismo en la misma escala que al contraterrorismo. La dictadura de Franco no disponía de uno sino de 3 ministerios de Defensa: uno para las fuerzas terrestres, otro para la fuerza aérea y otro más para la marina de guerra. Cada uno de aquellos 3 ministerios tenía su propio servicio de inteligencia: Segunda Sección Bis para el ejército terrestre, Segunda Sección Bis para la fuerza aérea y el Servicio de Información Naval (SEIN) para la marina de guerra. El Estado Mayor español (Alto Estado Mayor, AEM), dirigido por el propio Franco, tenía además su propio servicio secreto, el SIAEM (Servicio de Información del Alto Estado Mayor). Coronando todo ese conjunto, el ministerio del Interior dirigía también dos servicios: la Dirección General de Seguridad (DGS) y la Guardia Civil [11].

En 1990 se descubrió que agentes de los servicios secretos españoles habían codirigido, junto a la CIA, una célula del Gladio español en Las Palmas, Islas Canarias. La base fue construida al parecer en 1948 y estuvo operando durante los años 1960 y 1970. Agentes del servicio de inteligencia de las fuerzas terrestres parecen haber estado profundamente implicados en la red secreta stay-behind. André Moyen, quien fue miembro del SDRA, la inteligencia militar belga, de 1938 a 1952, afirmó que la Segunda Bis estaba siempre «muy bien informada sobre el Gladio» [12]. El historiador francés Roger Faligot confirmó las declaraciones de Mouen y subrayó que, en los años 1950, el ejército secreto español había estado bajo la dirección del cónsul de los Países Bajos Herman Laatsman, quien era «muy amigo, al igual que su esposa, de André Moyen» [13]. Una segunda confirmación llegó de Italia, donde el coronel Alberto Vollo declaró en 1990 que «en los años 1960 y 1970 existía efectivamente en Las Palmas, Islas Canarias, un centro de entrenamiento del Gladio dirigido por instructores americanos. En el mismo lugar había también instalaciones SIGINT americanas.» [14]

André Moyen aceptó responder a las preguntas del diario comunista belga Drapeau Rouge. En momentos en que la guerra fría estaba llegando a su fin, Moyen confirmó así a sus antiguos enemigos que, durante años de servicio activo, él mismo había participado directamente en la Operación Gladio y en misiones secretas contra los partidos comunistas de numerosos países. Contó este ex agente lo mucho que le había sorprendido que los servicios secretos españoles no fuesen objeto de una investigación más profunda ya que él sabía de fuentes fidedignas que dichos servicios habían desempeñado «un papel crucial en el reclutamiento de los agentes del Gladio» [15]. Según el testimonio de Moyen, en septiembre de 1945, el ministro belga del Interior Vleeschauwer lo había enviado a una reunión con el ministro del Interior italiano Mario Scelba, con la misión de elaborar estrategias destinadas a impedir que los comunistas lograran llegar al poder. Más tarde, Francia había mostrado el mismo interés y el ministro francés del Interior Jules Moch había puesta a Moyen en contacto con el director del SDECE, Henri Ribiere. El ex agente del SDRA afirmó haberse reunido también, en los años 1950 y con la mayor discreción, con altos militares de la neutral Suiza [16].

Declaró Moyen que sus primeros contactos con la rama española de la red Gladio databan de octubre de 1948, época en que «una célula de la red operaba en Las Palmas», Islas Canarias. Oficialmente, Moyen había sido enviado a Canarias para investigar un fraude vinculado a un combustible enviado por vía marítima desde Bélgica hacia el Congo vía las Islas Canarias. Según el testimonio de Moyen «El fraude beneficiaba a los representantes de las más altas autoridades españolas y nosotros descubrimos además un importante tráfico de drogas». Cuando Bélgica reveló la existencia de aquel tráfico, el dictador Franco envió «dos agentes de la Segunda Bis» del Estado Mayor encargados de ayudar en la investigación. «Aquellos hombres estaban muy bien informados, fueron de gran ayuda para mí», recuerda Moyen. «Hablábamos de montones de cosas y tuve la oportunidad de comprobar que estaban muy al corriente de la red Gladio» [17].

En 1968, Franco tuvo también que hacer frente al movimiento internacional de protesta de los estudiantes. Por temor a la aparición de manifestaciones masivas, el ministro de Educación de España pidió al jefe del SIAEM, el general Marcos, que organizara operaciones secretas contra las universidades. En 1968, el almirante Carrero Blanco, muy cercano a la CIA, creó en el seno del SIAEM una nueva unidad especial de guerra secreta bautizada como OCN cuyo blanco eran los estudiantes, los profesores y el movimiento revolucionario social en su conjunto. Después de varias operaciones exitosas, Carrero Blanco decidió, en marzo de 1972, convertir la subdivisión OCN del SIAEM en un nuevo servicio secreto denominado SECED (Servicio Central de Documentación de la Presidencia del Gobierno), servicio que puso bajo el mando de José Ignacio San Martín López, quien ya dirigía la OCN desde 1968 [18]. Según el autor especializado en el Gladio Pietro Cedomi, el SECED mantenía estrechos vínculos con el ejército stay-behind español, numerosos agentes eran miembros de ambas organizaciones a la vez, y el ejército secreto participó en la represión desencadenada contra los estudiantes y los profesores opositores [19].





El teniente coronel SS Otto Skorzeny adquirió toda una reputación de especialista en operaciones comando durante la Segunda Guerra Mundial. Su logro más importante fue la organización del rescate de Benito Mussolini, la Operación Eiche. Durante la guerra fría, Skorzeny creó la empresa de mercenarios Paladin Group, basada en España. Realiza entonces operaciones secretas para el Gladio y para otros clientes, como los coroneles griegos, el régimen sudafricano del apartheid, el coronel Kadhafi y el SDECE francés de Jacques Foccart. Trabaja también para transnacionales como Cadbury Schweppes y Rheinmetall.

Durante la guerra fría, la dictadura de Franco dio refugio a numerosos terroristas de extrema derecha que habían participado en la guerra secreta contra el comunismo en Europa Occidental. En enero de 1984, el extremista italiano Marco Pozzan, miembro de la organización Ordine Nuovo, reveló al juez Felice Casson, el magistrado que descubrió la existencia de los ejércitos secretos, que una verdadera colonia de fascistas italianos se había establecido en España durante los últimos años del régimen franquista. Más de 100 conspiradores habían huido de Italia después del fracaso del golpe de Estado neofascista del príncipe Valerio Borghese, en diciembre de 1970. Los partidarios de la extrema derecha, incluyendo al propio Borghese así como a Carlo Cicuttini y Mario Ricci, se habían reagrupado en España bajo la dirección del notorio terrorista internacional Stefano Delle Chiaie, cuyos hombres habían ocupado el ministerio italiano del Interior durante el fallido golpe de Estado.

En España, Delle Chiaie se vinculó a los fascistas de otros países europeos, como el ex nazi Otto Skorzeny; el ex oficial francés, miembro de la OAS y cercano al Gladio Yves Guerain-Serac y el director de Aginter Press, agencia de prensa ficticia basada en Portugal que servía de pantalla para la CIA. Los servicios secretos de Franco empleaban a Skorzeny como «consultor en seguridad» y contrataron a Delle Chiaie para perseguir a los opositores de Franco en España y en el exterior. Delle Chiaie organizó un millar de operaciones sangrientas, entre las que se cuentan unos 50 asesinatos. La guerra secreta en España consistió esencialmente en asesinatos y la realización de actos de terrorismo. Los miembros del ejército secreto de Delle Chiaie, como Aldo Tisei, confesaron posteriormente ante magistrados italianos que durante su exilio en España habían perseguido y asesinado militantes antifascistas españoles por encargo de los servicios secretos de España [20].





Stefano Delle Chiaie, fundador de Avanguardia Nazionale, miembro de la logia Propaganda Due (P2), dirigente de la World Anti-Communist League. Perpetró numerosos asesinatos y torturas en el marco de la Operación Cóndor en Argentina, Bolivia y Chile.

Marco Pozzan, quien huyó de España a principios de los años 1970, reveló que «Caccola», como apodaban a Delle Chiaie, recibía muy buena paga por los servicios que prestaba en España. «Hacía viajes muy costosos, siempre en avión, incluyendo vuelos transatlánticos. Caccola recibía casi siempre el dinero de los servicios secretos y de la policía española.» Entre los blancos del fascista se hallaban los terroristas de ETA (Euskadi Ta Askatasuna) que luchaban por la independencia del país vasco. Por orden de Caccola, agentes subversivos se infiltraron en las células de ETA y entre sus simpatizantes. «Sabemos que Caccola y sus hombres actuaron contra los autonomistas vascos por orden de la policía española», recordó Pozzan. «Yo recuerdo que durante una manifestación en Montejurra, Caccola y su unidad organizaron una batalla entre dos movimientos políticos opuestos. Para que no se pudiera acusar a la policía española de intervenciones violentas injustificadas, Caccola y su unidad tenían que provocar e instaurar el desorden. Aquel día incluso hubo varios muertos. Fue en 1976.» [21]

En 1975, después del fallecimiento de Franco, Delle Chiaie comprendió que España había dejado de ser un lugar seguro y se fue a Chile. Allí lo reclutó Pinochet, el dictador chileno aupado por la CIA. En el marco de la Operación Cóndor, Pinochet le ordenó perseguir y matar a los opositores chilenos en todo el continente latinoamericano. Caccola se fue después a Bolivia, donde formó escuadrones de la muerte y desencadenó nuevamente una «violencia sin límites». Nacido en 1936, Stefano Delle Chiaie sigue siendo hoy el más conocido de los terroristas miembros de los ejércitos secretos que combatieron el comunismo en Europa y en el mundo durante la guerra fría. Este fascista fue la pesadilla de los movimientos de izquierda del mundo entero, pero después de su huida de España prácticamente no volvió más al Viejo Continente, excepto en 1980, cuando la policía italiana sospecha que volvió a su país natal para perpetrar el atentado de la estación de Bolonia. El 27 de marzo de 1987 este intocable mercenario fue finalmente arrestado en Caracas por los servicios secretos venezolanos, a los 51 años. En sólo pocas horas, agentes de los servicios secretos italianos y de la CIA llegaron a Caracas. Caccola no expresó ningún remordimiento, pero señaló en pocas palabras que muchos gobiernos lo habían protegido durante su guerra contra la izquierda a cambio de que él ejecutara para ellos ciertas misiones: «Hubo atentados. Eso es un hecho. Los servicios secretos enmascararon las pistas. Eso es otro hecho.» [22]





El 20 de diciembre de 1973, los nacionalistas vascos de ETA ejecutaron al almirante Carrero Blanco. Su automóvil blindado Dodge Dart GT 3700 activó una mina que lo lanzó a 35 metros de altura. Carrero Blanco murió a causa del impacto provocado por el aplastamiento del vehículo.

En junio de 1973, sintiendo la proximidad de su propio fin, Franco había nombrado primer ministro a Carrero Blanco, su oficial de enlace con la CIA y gran arquitecto de sus servicios secretos. Pero la mayoría de la población odiaba a Carrero Blanco, debido a sus métodos brutales, y este murió en diciembre del mismo año cuando su automóvil hizo estallar una mina de ETA. Considerada hasta aquel momento como «folklórica», la organización terrorista franco-española ETA se convirtió entonces, como resultado del asesinato del primer ministro español, en un peligroso enemigo del Estado.

Después de la muerte de Franco, el 20 de noviembre de 1975, la transformación del aparato español de seguridad resultó difícil. El SECED (Servicio Central de Documentación de la Defensa), que era el más conocido de los servicios secretos de España, fue rebautizado como CESID (Centro Superior de Información de la Defensa). Su primer director, el general José María Burgón López-Doriga, se ocupó sin embargo de que el nuevo órgano se conformara esencialmente con ex agentes del SECED. De esa manera, la guerra secreta desatada con la complicidad de los extremistas italianos podía continuar, como subrayó la prensa en 1990, cuando se descubrió la existencia de los ejércitos secretos: «Hace una semana, el diario español El País descubrió el último vínculo conocido entre España y la red secreta. Carlo Cicuttini, cercano del Gladio, participó activamente en el atentado de la estación de Atocha, en Madrid, en enero de 1977.» «Después vino el ataque de un comando de extrema derecha contra la oficina de un abogado cercano al partido comunista, [atentado] que dejó 5 muertos. El hecho provocó pánico, (…) porque se temía que fuera el comienzo de una nueva serie de atentados tendientes a obstaculizar el proceso de transición democrática en España.» [23]

El guerrero de la sombra de extrema derecha Cicuttini había huido a España en un avión militar después del atentado dinamitero de Peteano, en 1972. Fue precisamente al investigar ese atentado años después que el juez Felice Casson logró llegar hasta el terrorista de extrema derecha Vincenzo Vinciguerra y el ejército secreto, lo cual llevó al descubrimiento de la red europea Gladio. En España, Cicuttini se había puesto al servicio de la guerra secreta de Franco quien, en pago, lo protegía de la justicia italiana. En 1987, esta última lo condenó a cadena perpetua por su participación en el atentado de Peteano. Sin embargo, como síntoma de la persistente influencia que su aparato militar seguía ejerciendo por debajo de la mesa, la España ya convertida en democracia se negó a entregarlo a las autoridades italianas alegando que, al casarse con la hija de un general español, Cicuttini se había convertido en ciudadano español. No fue hasta abril de 1998, a la edad de 50 años, que el terrorista fue finalmente arrestado en Francia y extraditado a Italia [24].

Como todos los ejércitos secretos de Europa Occidental, la red anticomunista española se mantenía sistemáticamente en estrecho contacto con la OTAN. En 1990, al estallar el escándalo, el general italiano Gerardo Serravalle, quien dirigió el Gladio en su país desde 1971 hasta 1974, escribió un libro sobre la rama italiana del ejército secreto de la OTAN [25]. Serravalle contaba en dicho libro que, en 1973, los responsables de los ejércitos secretos de la alianza atlántica se habían reunido en el CPC, en Bruselas, en el marco de un encuentro extraordinario para discutir la admisión de la España franquista en el seno del Comité. Los servicios secretos militares franceses y la muy influyente CIA defendieron al parecer la admisión de la red española mientras que Italia, representada por Serravalle, se opuso porque se sabía que la red española estaba protegiendo en aquella época a varios terroristas italianos. «Nuestras autoridades políticas se hubieran visto en una situación especialmente delicada ante el Parlamento», escribe el general en su libro, de haberse sabido no sólo que Italia mantenía un ejército secreto sino que, además, colaboraba estrechamente con la red clandestina española que albergaba y protegía a terroristas italianos. Por lo tanto, España no fue admitida oficialmente en el CPC [26].

En una segunda reunión del CPC, esta vez en París, los representantes de los servicios secretos de Franco estuvieron nuevamente presentes. Aseguraron que España merecía integrar el centro de comando del Gladio ya que hacía mucho que había autorizado a Estados Unidos el estacionamiento de sus misiles nucleares en territorio español y la entrada de los navíos de guerra y los submarinos estadounidenses en puertos españoles sin haber recibido nunca nada a cambio de parte de la OTAN. Teniendo en cuenta la barrera natural que constituyen los Pirineos y la distancia que separaba España de las fronteras de la URSS, es probable que el desarrollo de capacidades de resistencia en caso de ocupación no fuese el principal objetivo de los agentes de los servicios secretos españoles presentes en aquella reunión. Es más probable que su objetivo fuera disponer de una red secreta operativa para luchar contra los socialistas y los comunistas españoles. «En cada reunión hay una “hora de la verdad”. Sólo hay que esperarla», explica Serravalle. «Es el momento en que los delegados de los servicios secretos, relajados ante una botella o una taza de café, están más dispuestos a hablar con franqueza. En París, aquel momento llegó durante la pausa del café. Me acerqué a uno de los representantes españoles y empecé por decirle que su gobierno quizás había sobrestimado la envergadura de la amenaza comunista proveniente del este. Yo quería provocarlo. Pareció muy sorprendido y reconoció que España tenía un problema con los comunistas (“los rojos”). Por fin sabíamos la verdad.» [27]

España se convirtió oficialmente en miembro de la OTAN en 1982. Pero el general italiano Serravalle reveló que contactos no oficiales habían tenido lugar mucho antes de esa fecha. Según Serravalle, España «no entró por la puerta sino por la ventana». Por invitación de Estados Unidos, el ejército secreto español había participado, por ejemplo, en un ejercicio stay-behind bajo el mando de las fuerzas estadounidenses realizado en Baviera, en marzo de 1973 [28]. Parece además que el Gladio español también formó parte, bajo el nombre codificado de «Red Quantum», del segundo órgano de mando en el seno de la OTAN, el CC. «Cuando España se integró a la OTAN en 1982, su estructura stay-behind cercana al CESID (Centro Superior de Información de la Defensa), sucesora del SECED, se incorporó al ACC», precisó Pietro Cedoni, autor especializado en Gladio. «Eso provocó conflictos en el seno del Comité. Los italianos del SISMI [los servicios secretos militares de Italia] acusaban esencialmente a los españoles de respaldar indirectamente a los neofascistas italianos a través de su red stay-behind “Red Quantum”.» [29]

No es posible afirmar con certeza que los socialistas españoles del primer ministro Felipe González, quien llegó al poder en 1982, conocían aquel programa de colaboración con la OTAN. El nuevo gobierno democrático se mostraba, en efecto, especialmente desconfiado hacia el CESID, que dirigía el coronel Emilio Alonso Manglano y sobre el que no tenían prácticamente ningún control. En agosto de 1983 se supo que agentes del CESID escuchaban clandestinamente las conversaciones de los ministros socialistas desde los sótanos de la sede del gobierno. A pesar del escándalo que aquello provocó, Manglano logró conservar su puesto. En 1986, cuando España fue aceptada en la Comunidad Europea luego de una notable transición democrática, muchos esperaban que el antiguo aparato de los servicios secretos fuera finalmente derrotado y puesto bajo estricto control del gobierno. Pero aquella esperanza, existente también en muchos otros países de Europa Occidental, fue barrida por el descubrimiento de la red de ejércitos stay-behind conocida como Gladio.

Cuando la prensa comenzaba a interesarse de cerca por los ejércitos secretos, a finales de 1990, el diputado comunista español Carlos Carnero sospechó con toda razón que España había sido una de las principales bases del Gladio y que había acogido a neofascistas de numerosos países, quienes gozaron de la protección del aparato estatal franquista. La sospecha de Carlos Carnero fue confirmada por Amadeo Martínez, un ex coronel que había tenido que dejar el ejército español por las cosas que decía y que declaró a la prensa en 1990 que bajo el régimen de Franco España había sido efectivamente base de una estructura tipo Gladio que había realizado, entre otras operaciones dignas de condena, acciones de espionaje contra opositores políticos [30]. La televisión estatal transmitió entonces un reportaje sobre Gladio que confirmaba que agentes de la red habían venido a España a entrenarse bajo la dictadura de Franco. Un oficial italiano familiarizado con los ejércitos secretos testimoniaba que soldados de la red stay-behind de la OTAN se habían entrenado en España desde 1966 –y quizás antes de ese año– hasta mediados de los años 1970. El ex agente afirmaba que él mismo se había entrenado, al igual que 50 de sus compañeros de armas, en la base militar de Las Palmas, Islas Canarias. Según él, la mayoría de los instructores de Gladio eran estadounidenses [31].

Pero era evidente que no todos estaban tan bien informados. Javier Rupérez, primer embajador de España ante la OTAN, de junio de 1982 a febrero de 1983, afirmó a la prensa que nada sabía de Gladio. Rupérez, entonces miembro del conservador Partido Popular y director de la Comisión de Defensa, declaró: «Nunca supe nada sobre ese tema. Yo no tenía la menor idea de las cosas de las que me estoy enterando ahora al leer los periódicos.» Fernando Morán, ministro socialista de Relaciones Exteriores hasta julio de 1985, dijo ante las cámaras que no sabía nada de Gladio: «Nunca durante mis años en el ministerio ni en cualquier otro momento me llegó la menor información, indicación o rumor sobre la existencia de Gladio ni de nada por el estilo.» [32]

El diputado Antonio Romero, miembro del partido opositor Izquierda Unida (IU) se interesó mucho en el misterioso asunto y se puso en contacto con varios ex agentes implicados. Llegó a la convicción de que aquella red secreta también había operado en España y que había «actuado contra militantes comunistas y anarquistas, específicamente entre los mineros de Asturias y los nacionalistas catalanes y vascos» [33]. El 15 de noviembre, Romero pidió por lo tanto al gobierno español del primer ministro socialista Felipe González y al ministro de Defensa Narcís Serra que explicaran con exactitud qué papel había desempeñado España en el marco de la Operación Gladio y los ejércitos stay-behind de la OTAN. Al día siguiente, Felipe González declaró a la prensa que «ni siquiera había pensado» que España pudiese desempeñar algún papel en la Operación Gladio [34]. Pero Romero no se dio por satisfecho con aquella respuesta y formuló entonces 3 preguntas muy precisas. La primera fue: «En su condición de miembro de la alianza [atlántica], ¿tiene el gobierno español intenciones de pedir a la OTAN explicaciones sobre las actividades y la existencia de una red Gladio?» La segunda pregunta también tenía que ver con la OTAN. Romero quería saber si el ejecutivo español pensaba abrir «un debate y una investigación sobre las actividades de Gladio a nivel de los ministros de Defensa, de los ministros de Relaciones Exteriores y de los primeros ministros de los países miembros de la OTAN». Para terminar, el diputado preguntaba si el gobierno español creía posible una traición de la OTAN en la medida en que «ciertos países han operado a través de Gladio sin que se le informara a España en el momento de su entrada al Tratado [en 1982]» [35]


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El Caudillo había previsto la restauración de la monarquía para después de su muerte y había escogido al joven Juan Carlos de Borbón y Borbón-Dos Sicilias como futuro rey de España. Pero el régimen se había hecho anacrónico, por lo que Washington decidió favorecer la integración de España a la naciente Unión Europea y obligó al joven rey a dirigir la transición democrática, con la condición de que mantuviera las bases militares estadounidenses y entrara en la OTAN.

Al día siguiente, los diarios españoles anunciaban en primera plana: «Los servicios secretos españoles mantenían estrechos vínculos con la OTAN. [El ministro de Defensa] Serra ordena una investigación sobre la red Gladio en España.» El tema era explosivo para la frágil democracia española. Citando fuentes anónimas, la prensa reveló que «activistas [de Gladio] habían sido reclutados en las filas del ejército y de la extrema derecha». Serra dio muestras de gran incomodidad y en su primera respuesta a los periodistas se apresuró a precisar que «cuando llegamos al poder en 1982 no encontramos nada por el estilo» y agregó que fue así «probablemente porque nos incorporamos a la OTAN muy tarde, cuando disminuía la intensidad de la guerra fría». Serra aseguró además a la prensa que, en respuesta a las preguntas del diputado Romero, él mismo había ordenado la apertura de una investigación de su propio ministerio para sacar a la luz las posibles conexiones entre España y Gladio. Pero fuentes cercanas al gobierno revelaron a los periodistas que la investigación interna estaba más destinada a enmascarar los hechos que a revelarlos ya que el objetivo anunciado era «confirmar que esa organización específica no había operado en España» [36]. Serra, que quería sobre todo enterrar el asunto, había puesto la investigación en manos del CESID, detalle revelador ya que el sospechoso investigaba así su propio crimen.

Así que nadie se sorprendió cuando, el 23 de noviembre de 1990, respondiendo a la solicitud de Romero, Narcís Serra anunció al parlamento español que, según los resultados de la investigación que había realizado el CESID, España nunca había formado parte de la red secreta Gladio «ni antes ni después de la llegada de los socialistas al poder». Prudentemente, el ministro agregó: «Se ha hablado de contactos durante los años 1970, pero resultará muy difícil para los servicios actuales determinar la naturaleza exacta de esos contactos.» Serra, quien adoptaba un discurso cada vez más ambiguo, llamó a los diputados a confiar en su propio «buen sentido» más que en los documentos, los testimonios, los hechos y las cifras disponibles: «Dado que en aquella época España no era miembro de la OTAN, el buen sentido nos sugiere que no puede tratarse de vínculos muy estrechos.» Aquello no fue del agrado de la prensa española, la que replicó que el ministro de Defensa estaba haciendo propaganda o simplemente no conocía ni controlaba su propio ministerio [37].

Romero no juzgó satisfactorias las respuestas de Serra e insistió en que se interrogara al director del CESID de aquella época. «Si el CESID no sabe nada de todo esto, hay que expulsar al general Manglano», concluyó Romero ante los periodistas. En efecto, Manglano no sólo era el jefe del CESID sino también el delegado español ante la OTAN en materia de seguridad. El escándalo alcanzó su punto más álgido cuando, a pesar de los pedidos del parlamento, Manglano simplemente se negó a responder. Furioso, Romero dedujo que era evidente que, en España, «las más altas autoridades militares están implicadas en el caso Gladio» [38]


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Leopoldo Calvo-Sotelo (1926-2008), presidente [primer ministro] del gobierno español de 1981 a 1982.

Después de comprobar el fracaso del gobierno de la época en revelar la verdad, la prensa española se volvió hacia el más alto dignatario ya retirado de la joven democracia y le preguntó si sabía algo más sobre aquel misterioso asunto. Como primer ministro desde febrero de 1981 hasta diciembre de 1982, Calvo-Sotelo había nombrado a Manglano a la cabeza del CESID y respondió que Gladio no existía en España: «No tuve conocimiento de que haya existido aquí nada de ese género y puedo asegurarles que yo lo hubiera sabido de ser el caso.» Cuando los periodistas insistieron, recordando que los ejércitos stay-behind habían existido en el mayor secreto en toda Europa Occidental, Calvo-Sotelo se molestó, calificó la red Gladio de «ridícula y criminal» y declaró: «Si me hubiesen informado de una cosa tan descabellada, yo habría reaccionado inmediatamente.» [39]

El ex primer ministro confirmó que cuando España dio sus primeros pasos hacia la democracia, después de la muerte de Franco, hubo temor por la reacción del Partido Comunista Español. Pero «los pobres resultados que obtuvo el PCE en los primeras elecciones y los resultados aún más ridículos que obtuvo en los siguientes escrutinios disiparon nuestros temores». Calvo-Sotelo había sido uno de los principales artífices de la adhesión de España a la OTAN, pero dijo a la prensa que en el momento de unirse a la alianza atlántica, no se había informado por escrito a España de la existencia de una red Gladio clandestina. «No hubo ninguna correspondencia escrita sobre ese tema», dijo Calvo-Sotelo, antes de agregar de forma bastante sibilina: «Y por lo tanto no había tampoco por qué hablar de ello, si hubiese sido el tipo de tema del que se pudiera hablar.» Explicó Calvo-Sotelo que, antes de la firma del Tratado por parte de España en mayo de 1982, él sólo había asistido a algunos encuentros con los representantes de la OTAN y recordó que el PSOE había llegado al poder a finales de aquel mismo año y que él había tenido que dejarle el puesto de primer ministro a Felipe González. Finalmente, las autoridades no ordenaron ni investigación parlamentaria ni presentación de informe público sobre la cuestión del Gladio.

(Continuará…)
Daniele Ganser




Este artículo es el capítulo 8 del libro Armées secrètes de l’OTAN.
© Version française : éditions Demi-lune (2007).


[1] En su prefacio del libro de Ian Mac Dougall, Voices from the Spanish Civil War. Personal Recollections of Scottish Volunteers in Republican Spain, 1936–1939 (Polygon, Edimburgo, 1986).

[2] Paul Vallely, «Romancing the past: Sixty years ago, thousands of men and women went to fight in the Spanish Civil War. Are there any ideals for which we would take up arms today?», publicado en el diario británico The Independent el 22 de julio de 1996.

[3] Brian Catchcart, «They kept the red flag flying: It is 60 years since General Franco launched his assault on the Spanish Republic and thousands of young Britons joined the International Brigades to defend it. What drove them to leave homes, jobs and families, risking their lives? And what did they find when they returned?», publicado en el semario británico The Independent on Sunday el 21 de julio de 1996.

[4] Diario estadounidense The New York Times, edición del 16 de octubre de 1936.

[5] James Hopkins, Into the Heart of Fire. The British in the Spanish Civil War(Stanford University Press, Stanford, 1998), p.294.

[6] Ejemplo encontrado en el diario británico The New Statesman, edición del 26 de abril de 1958.

[7] «Calvo-Sotelo asegura que España no fue informada, cuando entró en la OTAN, de la existencia de Gladio. Morán sostiene que no oyó hablar de la red clandestina mientras fue ministro de Exteriores», publicado en el diario español El País el 21 de noviembre de 1990.

[8] Roger Faligot y Remi Kaufer, Les Maîtres Espions. Histoire mondiale du renseignement. De la Guerre Froide à nos jours (Robert Laffont, París, 1994), p.282.

[9] Faligot y Kaufer, Espions, p.284.

[10] Ver la interesante biografía de Franco por Paul Preston, The Folly of Appeasement: Franco: A Biography (HarperCollins, Londres, 1993).

[11] Faligot y Kaufer, Espions, p.281–285.

[12] «Calvo-Sotelo asegura que España no fue informada, cuando entró en la OTAN, de la existencia de Gladio. Morán sostiene que no oyó hablar de la red clandestina mientras fue ministro de Exteriores», publicado en el diario español El País el 21 de noviembre de 1990.

[13] Faligot y Kaufer, Espions, p.55.

[14] Angel Luis de la Calle, «Gladio: Ligacoes obscuras em Espanha», publicado en el diario portugués Expresso el 8 de diciembre de 1990.

[15] Josef Manola, «Spaniens Geheimdienste vor der Durchleuchtung. Naehe zu Rechtsradikalen», publicado en el diario alemán Der Standard el 17 de noviembre de 1990.

[16] El juez Cornu, a cargo del expediente Gladio, simplemente afirmó que Moyen no era una fuente fidedigna.

[17] «Calvo-Sotelo asegura que España no fue informada, cuando entró en la OTAN, de la existencia de Gladio. Morán sostiene que no oyó hablar de la red clandestina mientras fue ministro de Exteriores», diario español El Paísdel 21 de noviembre de 1990.

[18] Faligot y Kaufer, Espions, p.285.

[19] Pietro Cedomi, «Services Secrets, Guerre Froide et ‘stay-behind’ Part III. Répertoire des réseaux S/B», publicación belga Fire! Le Magazine de l’Homme d’Action, noviembre/diciembre de 1991, p.83.

[20] Stuart Christie, Martin Lee y Kevin Coogan, «Protected by the West’s Secret Services, Hired by South American’s Drug Barons, the Man they called ‘Shorty’ Terrorised Two Continents.», publicado en el semanario británicoNews on Sunday Extra el 31 de mayo de 1987. Ver la excelente biografía de Stafano Delle Chiaie por Stuart Christie, Stefano Delle Chiaie (Anarchy Publications, Londres, 1984).

[21] Miguel González, «Un informe oficial italiano implica en el crimen de Atocha al ‘ultra’ Cicuttini, relacionado con Gladio. El fascista fue condenado en el proceso que ha sacado a la luz la estructura secreta de la OTAN», publicado en el diario español El País el 2 de diciembre de 1990.

[22] Senato della Repubblica. Commissione parlamentare d’inchiesta sul terrorismo in Italia e sulle cause della mancata individuazione dei responsabiliy delle stragi : Il terrorismo, le stragi ed il contesto storico politico. Redatta dal presidente della Commissione, Senatore Giovanni Pellegrino. Roma, 1995, p.203.

[23] Angel Luis de la Calle, «Gladio: ligacoes obscuras em Espanha», publicado en el diario portugués Expresso el 8 de diciembre de 1990. Y Miguel Gonzalez, «Un informe oficial italiano implica en el crimen de Atocha al ‘ultra’ Cicuttini, relacionado con Gladio. El fascista fue condenado en el proceso que ha sacado a la luz la estructura secreta de la OTAN», publicado en el diario español El País el 2 de diciembre de 1990.

[24] Agencia de prensa internacional Agence France Presse, 17 de abril de 1998.

[25] Gerardo Serravalle, Gladio (Edizione Associate, Roma, 1991). Otro general italiano que dirigió el ejército Gladio de 1974 a 1986, Paolo Inzirelli, escribió también un libro de homenaje al ejército secreto, Paolo Inzerilli,Gladio. La Verità negata (Edizioni Analisi, Bolonia, 1995).

[26] Serravalle, Gladio, p.81.

[27] Ibid, p.82.

[28] Ibid, p.82.

[29] Pietro Cedomi, «Services Secrets, Guerre Froide et ‘stay-behind’ 3e Partie. Répertoire des réseaux S/B» en la publicación belga Fire! Le Magazine de l’Homme d’Action, noviembre/diciembre de 1991, p.83.

[30] Josef Manola, «Spaniens Geheimdienste vor der Durchleuchtung. Naehe zu Rechtsradikalen», publicado en el diario alemán Der Standard el 17 de noviembre de 1990.

[31] «Spain says it never joined Gladio. TV says agents trained there». Reuters, agencia de prensa internacional, 23 de noviembre de 1990. Ver también de Leo Müller, Gladio. Das Erbe des Kalten Krieges. Der NATO Geheimbund und sein deutscher Vorläufer (Rowohlt, Hamburgo, 1991), p.53.

[32] «Calvo-Sotelo asegura que España no fue informada, cuando entró en la OTAN, de la existencia de Gladio. Morán sostiene que no oyó hablar de la red clandestina mientras fue ministro de Exteriores», diario español El Paísdel 21 de noviembre de 1990.

[33] Ibid.

[34] «Germany to dissolve Gladio resistance network». Reuters. Agencia de prensa internacional, 16 de noviembre de 1990.

[35] «IU recabará en Bruselas información sobre la red Gladio en España», en el diario español El País del 20 de noviembre de 1990.

[36] «El servicio español de inteligencia mantiene estrechas relaciones con la OTAN. Serra ordena indagar sobre la red Gladio en España», en el diario español El País del 16 de noviembre de 1990.

[37] «Spain says it never joined Gladio. TV says agents trained there». Reuters, agencia de prensa internacional, 23 de noviembre de 1990.

[38] «IU recabará en Bruselas información sobre la red Gladio en España », diario español El País, edición del 20 de noviembre de 1990.

[39] «Calvo-Sotelo asegura que España no fue informada, cuando entró en la OTAN, de la existencia de Gladio. Morán sostiene que no oyó hablar de la red clandestina mientras fue ministro de Exteriores», diario español El Pais del 21 de noviembre de 1990.


http://www.voltairenet.org/article170449.html

Publicado por Piero della Francesca en 14:21 No hay comentarios:

Etiquetas: La guerra secreta en España, Los ejércitos secretos de la OTAN

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